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Culto
Un fetiche llamado Kevin Parker

Un fetiche llamado Kevin Parker

Hablar de Tame Impala es hablar de Kevin Parker. El australiano, líder y creador de todo lo que se conoce de la banda, se está convirtiendo en el productor de música con el que todos quieren trabajar. El último: Mick Jagger.

La semana pasada Tame Impala volvió a sonar. A pesar de que habían terminado la gira de su último disco Currents (2015) en febrero de este año, el 27 y 29 de junio Kevin Parker (31) reunió a la banda que lo acompaña para presentarse en dos festivales de Estados Unidos. Versiones de “Sundown Syndrome” –canción del lado B de su primer álbum Innerspeaker y que no era tocada en vivo desde 2010- y “Love/Paranoia” de su última producción –interpretada por primera vez en un concierto- destacaron en las fechas de Nueva York.

Pero no solo eso sorprendió. La noche del primer concierto de este regreso, Parker se subió al escenario con un nuevo remix a cuestas: una versión de “Gotta Get a Trip”, uno de los dos nuevos singles con tintes políticos que estrenó una de las últimas leyendas vivas, el vocalista de The Rolling Stones, Mick Jagger.



Pero la noticia del australiano remixeando al líder de los Stones no sorprendió. El creador de Tame Impala, desde el estreno de su último LP en 2015, se ha convertido en una especie de fetiche para la primera línea de la música mundial.

Y a mediados del año pasado Lady Gaga consiguió precisamente eso; aunque con relativo éxito. La creadora de “Poker Face” eligió “Perfect Illusion” como el primer single de su último disco, canción producida por Parker y su amigo Mark Ronson. Incluso, el primero aparece en el video simulando tocar batería y siendo tocado por Gaga.



Meses antes, Rihanna –con mayor éxito que su par Gaga- había alcanzado a incluir en su nuevo disco Anti un cover de “New Person, Same Old Mistakes”, canción con que se cierra Currents. Pero entre el año pasado y lo que va de este, Parker ya había colaborado con remixes a otras bandas. Y principalmente con los proyectos de dos de los músicos que lo acompañan en vivo con Tame Impala. En marzo de 2016 publicó un remix de “Anesthetized Lesson” de GUM, banda del tecladista y ex baterista de Tame Impala, Jay Watson. Y meses después hizo lo mismo con el proyecto de Julien Barbagallo, actual batero de la banda australiana.



Y así vinieron después las alabanzas de Alex Turner de Arctic Monkeys en un festival y también del compositor de canciones lloronas, John Mayer, quien calificó el último LP de Tame Impala como el mejor disco de los últimos dos o tres años.

Y precisamente a esa producción se debe todo el hype por Parker. Con Currents entró de lleno —y por la puerta ancha— al mainstream. Y una de las razones de eso puede ser por el giro que dio en esta producción, donde combinó de gran forma su rock de homenaje a la sicodelia con el pop que por estos días domina —de forma no muy alegre muchas veces— las parrillas radiales e Internet.

Currents fue la evidencia que Parker presentó para decir que no solo podía hacer ruido entre guitarras, bajos y sintetizadores sino que también crear armonías melosas de forma clara y sutil. Y a eso le sumó letras que derechamente hablan de amor y rupturas. Combinación perfecta para la actual generación del milenio.

Jagger, al momento de estrenar las canciones contó que una de sus bandas favoritas del último tiempo era Tame Impala. Pero no fue a Parker a quien más alabó. El vocalista de los Stones hizo un real hincapié en otro genio: “Realmente me gusta Kendrick Lamar, él también habla sobre el descontento y da justo en el clavo”. Otro artista que, en este caso desde el hip hop, está demostrando que aún hay esperanza en la música contemporánea.

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