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Culto
Colores santos: un disco contra la pérdida de Cerati y Melero

Colores santos: un disco contra la pérdida de Cerati y Melero

Fue el primer álbum de Gustavo Cerati sin su banda. Los nuevos sonidos y la libertad creativa ya no estaban condicionadas por las ventas.

“Té para tres” fue el reflejo de aquella noticia que anticipó una muerte inevitable. La canción que lanzó en el álbum Canción animal junto a Soda Stereo, fue su medio de catarsis, aquel depósito de dolor inexpresable. Ya en 1991, su padre daba sus últimos respiros, la muerte rondaba su hogar y la música —su música—, fue su vía de escape. No lo vivió solo, Daniel Melero, quien fue su compañero en los ensayos y en la vida, atravesaba un proceso similar. “Lo que pasó con mi viejo es EL dolor y aparece esta situación de hacer música, de estar tocando y para mí era lo que tenía que hacer. Me aferré a eso y logré disfrutarlo también y sentir que sigue: hay luz”, registró Maitena Aboitiz en Cerati en primera persona (Ediciones B). Componer sin un punto final en el horizonte, vivir la música. Sesiones cuya única regla era que no había límites. No tenían un sello discográfico pisándole los talones, solo estaba Cerati y Melero. Dos amigos gozando cada nota, cada nuevo acorde. Los samplers danzaban con las cuerdas de las guitarras creando melodías sinestésicas, donde resultaban colores, electricidad y luz. “La propuesta fue: juntémonos a componer que, además, lo pasamos bien. Nos divertía realmente hacer lo que aparentemente era incorrecto, básicamente como experiencia sónica”, dice Cerati en el libro de Aboitiz. Pero no era al azar, nada lo es. Las tantas canciones que compuso con y para Soda, inevitablemente dejaron huellas en él y su música. Los vestigios de lo más reciente (en ese momento Dynamo) pasando por lo más exitoso (Canción animal) y dando saltos al synth-pop que los vio nacer; se hicieron presentes en este disco menospreciado por los que se denominaban soderos. ¿El fiel reflejo de Colores santos? No es su sencillo homónimo, sino que el tema “Vuelta por el universo”, una sustancia extraña que no se escucha, se siente y se vive. Es aquel viaje sin retorno.


Sobre el autor:

Mónica Garrido |
Periodista de La Tercera. En Twitter es @monigarridov