Culto

“En Mick Jagger todo es falso”, asegura su biógrafo Philip Norman

Lo dice la voz de Rolling Stones: si la banda ha logrado mantenerse en actividad durante más de cinco décadas, fue gracias a que él mismo estudió economía y se hizo cargo de “vender decadencia a millones de personas”.

Nunca antes los grupos de música habían sido patrocinados por marcas, pero Jagger fue pionero en proponerlo y eso le permitió a The Rolling Stones ganar mucho dinero, puntualiza Norman.

Tal vez el mayor éxito de la banda ha sido vender el embalaje de la rebeldía, de ser irreverentes y “jóvenes”, a pesar de que Jagger cumple hoy 74 años. Sobre los escenarios siguen moviéndose como si fueran veinteañeros y las generaciones más jóvenes van a sus conciertos y compran sus discos.

“Si a los 60 alguien hubiera dicho que los Rolling Stones aguantarían más de 50 años juntos”, escribe Norman, “todo el mundo se hubiera reído”.

Según el biógrafo, a los ingleses se les consideraba uno de los grupos más inestables debido a que dos de sus integrantes fueron llevados a prisión y otro, Brian Jones, murió ahogado en la piscina de su casa.


Sórdido, amable, burgués

Hijo de un profesor de gimnasia y una vendedora de productos Avon, el cantante de los Rolling es padre de muchos hijos y según Norman tuvo una infancia feliz, “a pesar de que no era el favorito de su madre”.

Uno de los puntos interesantes aparece cuando menciona a Keith Richards, el guitarrista de los Stones, con el que Jagger escribió buena parte de las canciones de la banda. Ahí están clásicos como “Start me up”, “Angie”, “Brown sugar”, “Bitch”, “Miss you”, “Happy”, “Gimme shelter” y la incombustible “(I can’t get no) Satisfaction”.

Dice Norman que Richards y Jagger son el segundo mejor dueto de escritores de letras de pop y rock después de Lennon y McCartney. Norman, que también es autor de una biografía sobre los Beatles, sostiene que mientras en Lennon todo es real, sentido y sincero, en Jagger “todo es falso, como un acto de contrabando, aunque lo bueno es que es tan interesante lo falso como lo genuino”.

Richards y el cantante, cuenta el autor en Mick Jagger (Anagrama), mantendrían una relación tormentosa. Uno de los momentos más violentos fue cuando Jagger aceptó el título de caballero de la corte británica, lo que enfureció a Richards porque “iba en contra de la imagen de la banda”.

“Es muy irónico —explica Norman— que los Beatles fueran considerados un ejemplo de pureza, mientras se veía a los Stones como un grupo sórdido, depravado y decadente, porque no lo eran. Fue (el descubridor de los Stones, Andrew) Oldham quien los convirtió en una especie de enemigo público”.

Según el biógrafo, muy pocas veces Jagger se ha prestado a conversar en profundidad, ya que, según él, no le gusta hablar de su vida privada y dice “no tener memoria”. En ese sentido, Norman concluye que probablemente la reina Isabel II otorgó el título al “auténtico Mick Jagger”, ya que según le han contado amigos y conocidos del rockero, es una persona más bien amable y burguesa.