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Culto
La ciudad y los grandes autores

La ciudad y los grandes autores

Michel Houellebecq, JM Coetzee, Paul Auster y Nanni Moretti son algunos de los artistas que le han dado vida a La Ciudad y las Palabras. Creado en 2007, en sus primeros 10 años el seminario de la UC ha traído al país a parte de lo mejor de la literatura y el cine actual.

Paul Auster, Siri Hustvedt y J. M. Coetzee caminan y conversan animadamente. Es una cálida tarde de otoño y la luz del sol enciende los tonos amarillos y rojizos de los árboles del campus. Cientos de lectores se han reunido bajo una carpa para escuchar sus historias… La escena podría ocurrir en Nueva York o en alguna ciudad europea, pero sucedió en Santiago en abril de 2014: la autora de Todo cuanto amé; su marido, el escritor de El palacio de la luna, y el Nobel sudafricano visitaron el Campus Lo Contador de la UC, dieron conferencias y firmaron sus libros.

Aquel fue uno de los momentos estelares del seminario La Ciudad y las Palabras, del Doctorado en Arquitectura UC. Desde luego, no fue el único: en 2011, tres Premios Nobel estuvieron en el campus de calle El Comendador, entre el Cerro San Cristóbal y el río Mapocho: Orhan Pamuk, Mario Vargas Llosa y el mismo Coetzee.

El escritor sudafricano se ha convertido en una de las visitas frecuentes del programa creado en 2007. Prestó su nombre para el concurso literario dirigido a estudiantes y ha participado en cada una de las tres premiaciones. Este año regresará en septiembre para estar en la ceremonia.

“Es impresionante el listado de artistas que ha traído a nuestro país La Ciudad y las Palabras”, decía el crítico y editor Héctor Soto la semana pasada, en la ceremonia de celebración de los 10 años del seminario. “Escritores y cineastas que quizás apenas ubicaban a Chile en el mapa llegaron y encontraron aquí un público familiarizado con ellos desde mucho antes. Estas visitas fueron un regalo que enriqueció no solo nuestro tejido cultural sino también nuestra textura emocional”, agregó en su discurso.

La lista comenzó con el argentino Ricardo Piglia. “No solo dio la primera conferencia, sobre La Ciudad y el Crimen, sino que también con él iniciamos el seminario Borges y la Ciudad que durante tres días nos contó y analizó la obra de Borges”, recuerda José Rosas, director del doctorado. “Cuando supimos de su enfermedad, quisimos testimoniarle nuestro reconocimiento y hacerle un homenaje en vida. En dicha ocasión invitamos al escritor Alan Pauls y a Andrés Di Tella a mostrar el documental 327 cuadernos”, agrega.

La lista creció, se expandió y se diversificó año tras año. En ella destacan las figuras de Michel Houellebecq y los franceses Emanuelle Carrère, Philipe Claudel y Jean Echenoz; los británicos Ian McEwan, Julian Barnes y el irlandés John Banville; los norteamericanos Richard Ford, Tobías Wolff y Jonathan Franzen, y el español Javier Marías, entre otros.

A ellos se agregaron cineastas como Philippe Garrel, Arnaud Desplechin y Nanni Moretti.

“La recepción de los autores desde los inicios fue muy buena”, cuenta José Rosas, “pues la literatura y el cine han construído y narrado lugares, ciudades, barrios, paisajes y territorios. Por lo tanto, era muy adecuado que estos autores participaran en un ámbito universitario discutiendo este tema. Ellos mismos se han convertido en nuestros embajadores, nos apoyan y proponen nombres de futuros invitados”.


Conociendo Chile

“Es muy chic ir a Chile. Conozco gente que lo hace”, decía Michel Houellebecq antes de venir al país. Y ya acá, contó que le gustaban los vinos chilenos y que su padre quería instalar un centro de ski en Chile o Argentina. ¿Cómo se imaginaba Santiago? “Mmm… como la Patagonia, algo así como Ushuaia”, dijo.

“Cuando estuve en EE.UU., Bolaño era el principal tema de conversación”, contaba Ian McEwan antes de embarcarse por los canales del sur del país. Julian Barnes también aprovechó de conocer el sur. Richard Ford hizo trekking en la Cascada de las Animas y Jonathan Frazen viajó hasta Isla Juan Fernández, donde dejó parte de las cenizas de su amigo David Foster Wallace.

Siri Hustvedt, Auster y Coetzee aparecieron sin avisar en la librería Metales Pesados de José Miguel de la Barra. Compraron libros y se tomaron fotos con lectores, con Sergio Parra y Pedro Lemebel.

Todas esas imágenes forman parte de la historia del ciclo. “Cuando miramos la lista de estos 10 años nos emociona”, dice José Rosas. Muchos de los invitados realizan largos viajes para llegar y luego mantienen una relación cercana, gracias a la gestión de Loreto Villarroel, coordinadora del ciclo. El caso más evidente es el de Coetzee, que cada año prepara un discurso en español para los niños premiados en el concurso de cuentos.

Tan buena es la relación con ellos, que incluso comparten los triunfos locales: “Cada vez que gana Chile en el fútbol, recibimos felicitaciones por los logros de la selección por parte de algunos escritores y cineastas”, dice José Rosas.

El desafío ahora, dice el director del doctorado, es “mantener el nivel, cuidar la calidad y que permanezca el sentido originario con que fue creado”.

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