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Culto
Vince Staples: rap joven de verdad

Vince Staples: rap joven de verdad

Acaba de lanzar su nuevo disco, Big Fish Theory, donde nuevamente brilla como una voz propia, y auténtica, en el hip hop.

¿Qué pensamos cuando pensamos en hip hop? Cuando se muestra a bandas como NWA luchando contra la policía o a Snoop Dogg fumando marihuana como loco, es casi un cliché, parte de un ideario de la cultura del hip hop que, como todo, fue envasado en un concepto y vendido al mundo.

Hay una diferencia entonces entre lo que se vende como hip hop y lo que realmente es, o cómo suena aquello que llamamos rap.

Vince Staples (1993, Longbeach, California) nació en una zona dominada por pandillas, donde el hip hop no se veía con gente bailando breakdance, sino en peleas con la policía, tráfico de drogas y balazos para todos lados. A Vince Staples le iba bien en el colegio, pero como se asoció desde chico con los Crips, un grupo de pandillas de la zona en el que también estuvieron Ice Cube, Ice T y Snoop Dogg, al primer problema escolar lo echaron argumentando su afiliación a la pandilla. Vince Staples estaba fuera del colegio y en un ambiente donde una posibilidad alta era terminar en la cárcel. Su madre entonces lo mandó a Atlanta.

La ciudad, conocida por ser un semillero del hip hop y del R&B (TLC, Outkast, Toni Braxton y Kris Kross salieron de ahí), cambió el futuro de Vince Staples.

Fue en Atlanta donde conoció al colectivo Odd Future, en el que participaban músicos como Tyler The Creator y Frank Ocean, quienes lo incitaron a rapear. Staples hizo su primer mixtape el 2011, cuando se dio cuenta que fuera del colegio y tratando de mantenerse fuera de las balas y las drogas, lo mejor era el hip hop. Su primer mixtape, Shyne Coldchain Vol.1, fue el primer paso de un camino que no se ha detenido y en el que año a año Staples sorprende con nuevo material.

El 2013 sacó un nuevo mixtape, Stolen Youth, el que le dio el pase gol para firmar con unos gigantes de la industria: Def Jam Records. El 2014 vino un tercer mixtape, Shyne Coldchain Vol. 2 y el 2015 su disco debut doble: Summertime´06.

Con letras como “Soy sólo un negro hasta que tengo dinero, ahí soy Señor Negro y me siguen mientras compro” (Lift me up); “No es una elección mía, elegir volar o caer, si caes puede que duela, elegir volar o caer” (Birds and Bees); o “Espero que entiendas que nunca me enseñaron cómo ser un hombre” (Summertime), el disco debut de Staples conquistó a la crítica mundial y supo destacar con canciones que hablaban sobre problemas raciales, drogas y nihilismo. Porque si hay algo que aparece en todas las entrevistas a Staples y en sus discos también, es un halo de nihilismo que se explica de cierta forma cuando dice que “Todo tiene que ver con el dinero. Un pedazo de papel vale 1 dólar pero otro pedazo vale 20 dólares y al final los dos vienen del mismo papel. No significa nada. No me preocupa la cultura del hip hop, me preocupa la gente, de donde vengo. No me importa ser un rapero, me importa ser yo mismo”. Ese apego con ser uno mismo puede tener que ver también con una juventud que no se deja encasillar, que está rompiendo cánones y que tiene al mundo entero hablando de millenials sin entender realmente quiénes son o cómo operan. El año que siguió a su disco debut, Vince Staples publicó un EP con 7 canciones y un largo video, Prima Donna, en el que homenajea a figuras caídas como Cobain, Hendrix y Amy Winehouse. Para ese entonces Staples ya abría los shows de Kendrick Lamar y tenía sus propios conciertos en los mejores festivales, contratos con marcas y varios dólares en su cuenta, pero él se mantiene austero. No le gustan las casas grandes, ni las joyas caras y no se siente una estrella del rap “Drake es una estrella del rap. Yo soy una persona con un trabajo. Una estrella de rap es, como una estrella, una bola de gas”, ha dicho.

Hace un par de semanas se publicó su último trabajo: Big Fish Theory, el que nuevamente fue alabado por la crítica. Cuando le preguntaron por la teoría de la que habla el título, Staples dijo que “cada uno debe interpretarlo como quiere, es como cuando uno va a un museo y ve solamente el cuadro y el nombre del artista, acá es lo mismo”. Pasando el nombre del disco por alto, llegamos a una serie de canciones con colaboradores de la talla de A$AP Rocky, Juicy J, Kendrick Lamar (YEAH RIGHT) y Damon Albarn (Love can be). Este último incluso lo incluyó en una canción del último disco de Gorillaz, también publicado este año.

Serio respecto a su trabajo, Staples además se mantiene lejos de la imagen de rapero fiestero de los noventas, ya que no consume ni drogas ni alcohol: “La palabra fiesta y mi música no van juntas”. Quizás demasiado serio, pero en una industria donde todos los días salen colaboraciones nuevas, raperos nuevos, canciones nuevas producto de maquinaciones industriales, Vince Staples se mantiene real.

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