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Culto
A una década de perder a Roberto Fontanarrosa

A una década de perder a Roberto Fontanarrosa

Humorista gráfico y escritor, el 'Negro' como fue conocido, tenía como pasión el fútbol. Si bien, no era un prócer del balón pie, sí lo admiraba con profunda devoción, sentimiento que plasmó magistralmente en cuentos e historietas que son literatura obligatoria del fútbol argentino.

Rosarino de nacimiento y de corazón. Roberto Fontanarrosa brilló en el deporte rey, pero no desde la cancha. Su trascendencia fue plasmada en papel tanto en prosa como en viñetas, y Rosario Central -su equipo de toda la vida- fue el protagonista de más de una historia.

Los inicios de Fontanarrosa en el humor gráfico están en la Revista Boom de Rosario, medio en el cual se desempeñó como dibujante humorístico en 1968. Desde allí no paró. Otras revistas trasandinas como Zoom y Deporte 70 también fueron beneficiadas por su arte y ya en 1973, Hortensia y el diario Clarín, siguieron su ejemplo.

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Sus personajes más conocidos fueron el gaucho Inodoro Pereyra (arriba) y Boogie el Aceitoso (abajo). Pero sus obras no quedaron enclaustradas en Argentina. Boogie fue publicado en un diario de Colombia y por Proceso, un semanario mexicano.

“Te llamamos” pero “nunca me pidieron el teléfono”, dijo Fontanarrosa en una entrevista cuando de pequeño quiso unirse al equipo que le apasionaba. La cancha no fue su lugar, pero sí las graderías gritando junto a la hinchada de Rosario Central, y el escritorio en donde transformaba en cuentos e historietas su pasión por el fútbol.

Uno de sus cuentos más destacados, si es que no un clásico de la literatura futbolera trasandina, narra la semifinal Nacional entre Newell’s y Central en 1971. “19 de diciembre de 1971” muestra desde la ficción y la perspectiva ‘canalla’, aquel partido en que Aldo Pedro Poy hizo el gol de la victoria con una palomita, dando el triunfo a Rosario Central por la cuenta mínima.

Pero no es la única historia en la cancha que permite recordar a Fontanarrosa, valorar su obra y amar aún más el fútbol: “Memorias de un wing derecho” inspiró la película animada Metegol (2013), dirigida por Juan José Campanella, mientras “Escenas de la vida deportiva” refleja el fútbol desde lo más básico, aquellos amigos que se juntan para un partido y transforman aquel juego en parte necesaria de su vida.

Rosario Central tiene más de una fecha que celebrar. Una de ellas, es la que Fontanarrosa inmortalizó con su cuento y que el equipo rosarino revive cada final de año con una recreación del mismo Poy, una palomita que se niega a morir. Y, desde el fallecimiento del humorista gráfico y escritor en 2007, Rosario Central lo recuerda cada 19 de julio tal como él siempre tuvo presente a su equipo. Este día es conocido como el ‘Día del amigo canalla’.

 

Sobre el autor:

Mónica Garrido |
Periodista de La Tercera