*

Culto
La ilustradora que intercambia retratos por historias de amor

La ilustradora que intercambia retratos por historias de amor

La Watson, dibujante colombiana radicada en Buenos Aires, ofrece un trueque: escucha historias de amor a cambio de retratos. A través de este proyecto ha reflexionado en torno al amor de pareja y a cómo el movimiento feminista llegó para cambiar las relaciones humanas: “La unión entre las mujeres es lo que va a cambiar el mundo”, dice. Además, acaba de publicar el libro Tres Veranos, junto con la editorial colombiana La Silueta.

“Hernán me contó su historia de amor, tomamos café con medias lunas crocantes; Joris me contó su historia de amor, fue en un jardín, no tomamos café pero escuchamos pájaros y grillos; con Lucas no tomamos nada porque se voló un rato de su laburo. El era el mesero del bar” . Con una breve reseña de cada encuentro, Sofía Alvarez, La Watson (Pasto, Colombia, 1983) inmortaliza en su instragram @Historiasdeamoryretratos a cada uno de sus entrevistados, quienes le cuentan sus mejores historias y romances mientras ella los dibuja. Al final de la cita, cada uno se lleva su retrato.

“Es un proyecto hermoso porque la gente se abre y generosamente me cuenta sus historias personales. Para algunos es una especie de catarsis, ncluso me han agradecido haberlos escuchado”, explica la dibujante, quien comenzó con la iniciativa a principios de este año y hasta la fecha ha entrevistado a cerca de 35 personas.

La Watson, apodada así por su apellido materno, estudió artes plásticas en la Universidad Nacional de Colombia, en Bogotá, y hace cuatro años reside en Buenos Aires. “Es una ciudad muy acogedora y segura, algo que yo deseaba profundamente. También encontré una movida de dibujo muy interesante”, dice.

En aquella ciudad despegó su carrera como ilustradora: en los últimos meses tuvo una muestra individual de sus dibujos en la librería Punc en Villa Crespo, y participó en una exposición colectiva en el Centro Cultural Recoleta, Vivan las mujeres, que reunió a siete ilustradoras contra la violencia de género. Además, acaba de publicar su primer libro, Tres veranos, con la editorial colombiana La Silueta y ya alista una nueva novela gráfica.

Foto: Joris, quien participó del proyecto Retratos e historias de amor.

¿Qué te inspiró a empezar el proyecto Retratos e historias de amor?

—Nació cuando empecé a pensar en cuál sería mi próximo proyecto y decidí que quería que tuviera una historia de amor, pero no quería algo autobiográfico. Así que pensé en una forma en que muchas personas me contaran sus historias y ver si me inspiraba a partir de una de ellas. Pensé en varias estrategias, pero la mejor que encontré era hacer un trueque.

¿Son, generalmente, historias tristes o felices?

—Hay de todo, la mayoría son historias pasadas con un final, que por lo general no es muy feliz que digamos. Sin embargo, en el medio siempre hay episodios bellos, dignos de recordar.
Al poco andar del proyecto, la ilustradora cuenta que tuvo que tomarse un receso: “Un chico me contó cómo terminó en un hospital psiquiátrico por culpa de un amor no correspondido. Ese día me di cuenta de que el proyecto también es un intercambio de energías muy potente”.

Existen movimientos que cuestionan el amor de pareja convencional (por monogámico y posesivo), y que plantean que este podría ser el punto cero del que emergen la violencia en las parejas y el femicidio ¿Qué piensas tú?

—En definitiva pienso que el amor tal como lo concebimos hoy es una construcción cultural. Es a su vez una forma muy estrecha de entender las relaciones humanas, y es eso lo que finalmente genera violencia. Afortunadamente, poco a poco está cambiando y se están gestando nuevas formas de concebir el amor. Creo que el empoderamiento femenino inevitablemente está moviendo todo de lugar.



¿Sueles abordar el feminismo en tu trabajo como ilustradora?

—Hasta hace poco no lo hacía de manera consciente, pero mirando en retrospectiva siempre estuvo presente. Una vez en la universidad hice unas grabaciones de piropos con una grabadora escondida y lo presenté como trabajo final de la clase de performance cuando nadie hablaba aún de ese tema, al menos en Colombia. Hoy es imposible no tener en cuenta el feminismo en lo que hago, aún cuando no lo plasme directamente.

¿Cómo se vive el feminismo en Buenos Aires?

—Para mí ha sido muy inspirador ver cómo se viene gestando todo este movimiento acá. Se siente muy potente la solidaridad entre las mujeres. Siento, creo y deseo, que eso que se llama sororidad es lo que va a cambiar el mundo. La unión entre nosotras es la clave.


Hace cerca de un mes La Watson lanzó su primera publicación editorial, el libro Tres Veranos, que fue presentado en la Feria del Libro de Bogotá: “Es un cómic en el que casi no hay diálogos, y es un homenaje silencioso a mis tres abuelas; cosas que hicimos juntas o situaciones que imaginé”, dice la dibujante, quien explica que su abuela paterna murió muy joven y su abuelo se casó de nuevo.


Foto: La Watson y su nueva publicación Tres veranos.​

Actualmente, la ilustradora está empeñada en alcanzar las 100 historias de amor, esa es su meta. Luego, incluirá algunas de ellas en una nueva novela gráfica.

¿Qué conclusiones sacas después de escuchar tantas historias?

—Que el amor es una necesidad básica del ser humano, que sin él no podríamos vivir y en caso de poder hacerlo, la vida sería muy aburrida.


Sobre el autor: