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Culto
El gran enemigo de Hollywood

El gran enemigo de Hollywood

Hoy quien mete miedo en la industria cinematográfica es la crítica, en especial el sitio Rotten Tomatoes, que se dedica a recopilar comentarios de expertos y anónimos, lo que para los estudios es la razón de que algunas grandes producciones fracasen.

Con la llegada del verano al hemisferio norte, Hollywood comenzó su temporada de superestrenos cinematográficos, los que ya entregan una clara vencedora: Wonder Woman, que en los 20 días que lleva ya superó los US$600 millones de recaudación. Pero no todos los filmes veraniegos -siempre de alto presupuesto y enormes campañas de marketing- corrieron con la misma suerte, pues dos de las apuestas que tenía la industria se fueron a pique: Baywatch y Piratas del Caribe: la venganza de Salazar.

La quinta entrega de Piratas del Caribe esperaba al menos US$90 millones en sus primeros días de estreno en su país, mientras que Baywatch, la comedia basada en la serie de David Hasselhoff, especulaba unos US$50 millones. El público y las expectativas no coincidieron y ambas cintas terminaron recaudando en su semana de estreno US$70 y US$ 23 millones respectivamente, en Estados Unidos. Los estudios encontraron un solo culpable: Rotten Tomatoes, el sitio que se dedica a recopilar críticas y reseñas de cine para entregar un cálculo final de la puntuación (llamado “Tomatometer”), donde si un filme tiene entre un 0 y un 59 por ciento de críticas positivas, se cataloga como “podrido” y si está en la otra mitad es “fresco”.

“Los críticos tenían su veneno y cuchillos listos. A los fans les ENCANTA la película. Muchas puntuaciones positivas. Gran desconexión entre los críticos y la gente”, fue uno de los tantos tweets que publicó Dwayne Johnson, alias “La Roca” y protagonista de Baywatch, al conocer la cifra que el sitio le entregó a su filme: 19%. La película de Jack Sparrow lo seguía con un 29%.
Johnson no fue el único en mostrar su molestia. Según fuentes del sitio Deadline, muchos de los estudios de culpan a Rotten Tomatoes de estar “entorpeciendo el negocio de las películas masivas. Piratas… y Baywatch no están hechas para los críticos, sino más bien para un público general”. Tampoco es la primera vez que culpan al sitio por los resultados de un filme. Hace un año un grupo de fans pidió su cierre debido a las críticas negativas que recibieron antes de su estreno las películas Batman vs. Superman y Suicide Squad, ambas de DC Comics.

Imperfecto, pero letal

Rotten Tomatoes fue creado en 1998 por Senh Duong, un estudiante de la universidad de Berkley y entusiasta compilador de reseñas de películas de Jackie Chan. Su idea, inspirada en su hobby, era levantar una plataforma en la que la gente pudiese revisar todas las reseñas de una cinta en un solo lugar. Fue un éxito, al punto que en dos años se convirtió en su trabajo de tiempo completo, el que vendió en 2004 y desde entonces ha cambiado de dueños en repetidas ocasiones hasta caer en 2016 en manos de Comcast Fandango, la cadena de cine más grande de Estados Unidos.

“Es lo peor que tenemos en la cultura de las películas”, dijo a Entertainment Weekly el director Brett Ratner (Rush Hour y co-financiador de Batman vs. Superman). “Para el americano medio es ‘oh, tiene un puntaje muy bajo en Rotten Tomatoes, no voy a ver esa cinta porque debe apestar’. Pero ese número es un agregado y nadie puede saber qué significa y no siempre es correcto”.

El director tiene un punto, pues uno de los reclamos más recurrentes al sitio es que sus porcentajes no siempre reflejan la real opinión de los críticos, ya que muestran un resultado final y no la opinión en sí.

Otra opositora es Meryl Streep, quien hizo ver una de las grandes falencias del sistema en el Festival de Cine de Londres de 2015: la falta de voz femenina. “Les aseguro que los hombres y las mujeres no son lo mismo, les gustan cosas diferentes. A veces les gusta lo mismo, pero también divergen. Si el ‘Tomatometer’ está balanceado hacia un solo tipo de gusto, eso predispone a la taquilla de Estados Unidos”.

Sea justo o no, el sitio es un problema al que los estudios deben responder. Jon Penn, del National Research Group, contó a Vanity Fair que una de las variables que comenzaron a seguir es si el público revisa una película en Rotten Tomatoes antes de verla. “En 2014, un 28 por ciento de los asistentes al cine decía revisarla. En 2016 pasó a ser un 36 por ciento y los adolescentes pasaron de un 23 a 34 por ciento”, concluyó. La misma publicación tuvo acceso a un estudio encargado por la 20th Century Fox titulado “Rotten Tomatoes and Box Office”, el que evaluaba cuánto era el real alcance del sitio en la taquilla y -según el estudio- es alto, pues se proyecta que el boca a boca y Rotten Tomatoes se fortalecerán entre los millennials, quienes examinan los comentarios de sus compras a través de internet antes de realizarlas, un comportamiento poco probable a cambiar.

¿Las soluciones que se manejan? Lejos de la autocrítica, muchos estudios (entre ellos Universal y Fox) mantienen la consigna de que hacen cintas “para las masas” y consideran limitar o dejar de hacer funciones de prensa para sus películas con tal de llegar hasta el día del estreno libres de tomatazos.

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