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Culto
Entre Sherlock y Elementary… no hay comparación

Entre Sherlock y Elementary… no hay comparación

BBC presentó al famoso detective Sherlock Holmes, junto a su colega el Dr. Watson resolviendo crímenes en el Londres moderno. Por su parte, la producción de CBS, innovó cambiando el escenario a Nueva York y convirtiendo a Watson en una mujer.

Propenso a la drogadicción, con escasas habilidades sociales, y poseedor de un alto poder deductivo basado en la observación, Sherlock Holmes es quizás el detective más famoso de la literatura, el cine y la televisión.

Creado por Sir Arthur Conan Doyle a fines de 1800, las novelas narran las aventuras del investigador junto a su colega y amigo el Dr. John Watson, quienes resuelven crímenes en el Londres de la era victoriana.

A más de un siglo de diferencia, las adaptaciones abundan, pero en los últimos cinco años, son dos las series que mantienen vivo al personaje ficticio en tiempos modernos: Sherlock, producida por BBC, y Elementary, de CBS.


Sherlock Holmes

En ambas ficciones, el detective es un inglés que carece de nociones básicas de comportamiento social, y si las conoce, las ignora deliberadamente. Holmes trabaja como un ‘detective de consulta’, oficio que él mismo inventó ante la ineptitud de la policía local en casos insólitos e inexplicables.

Si coinciden en el perfil psicológico del protagonista, sus historias de vida difieren totalmente. La aproximación de la BBC tiene a Benedict Cumberbatch en el rol protagónico, personificando a un investigador que vive en el centro de Londres, sin dar mayor información respecto a familiares o amigos.



Su única amistad es el Dr. John Watson y su hermano Mycroft. Dedica gran parte de su tiempo a tocar violín y, cada cierto tiempo, demuestra su debilidad por ciertos vicios como el tabaco, la cocaína y la heroína.

Al otro lado del Atlántico, Elementary presenta a un Sherlock Holmes, interpretado por Jonny Lee Miller, recién llegado a Nueva York desde Inglaterra. Holmes había terminado su proceso de rehabilitación pocos días antes de su viaje a Nueva York. La adicción a la heroína fue dejada atrás, pero de todas formas su padre le envió un acompañante para mantenerlo alejado del vicio de la droga.



Watson

Estudio en escarlata, la novela que da cuenta del primer encuentro entre Holmes y Watson, describe al Doctor como un médico de guerra, recién llegado a la capital británica desde la guerra Anglo-afgana. Sin amigos o familia a quien recurrir, busca un lugar para vivir que no le signifique un mayor gasto económico. Es allí cuando conoce a su futuro roommate y compañero de aventuras: Sherlock Holmes.

BBC se ciñe al perfil original con la representación del actor británico Martin Freeman. Serio, pero sociable, suele hacer de mediador entre el detective y el resto de las personas, una suerte de cable a tierra para Holmes. De hecho, es Watson quien escribe las proezas de Holmes en su blog, el cual lo convierte en el responsable de la creciente clientela que busca una solución a un caso inexplicable.

Por su parte, CBS decidió hacer una jugada en pos de la innovación, ya que cambió a John Watson por la Dra. Joan Watson, interpretada por Lucy Liu. CBS mantiene solo el nombre y la esencia del personaje. Ahora, el colega de Holmes, es una cirujana que decidió dejar atrás su carrera, para trabajar como acompañante de personas en rehabilitación. Ya que quien desempeña esta labor, no puede separarse de su paciente más de dos horas, Joan Watson se va a vivir con Sherlock Holmes, por lo que inevitablemente se ve involucrada en sus casos.


Las series

Debido a que ambas series se ambientan en la actualidad, dan un giro a las historias clásicas ambientadas en la era victoriana, donde los carruajes y cartas eran los principales medios. Los personajes disfrutan de los beneficios de la tecnología y la vida en grandes ciudades con transportes como los taxis y el metro.

Los casos planteados por Conan Doyle hace más de un siglo se convirtieron en la fuente de inspiración para producir historias más complejas y rebuscadas bordeando lo inverosímil, pero siempre llegando a una solución lógica basada en las deducciones de Holmes.

El sonido de los violines es sin duda un elemento transversal en toda producción referente a Sherlock Holmes. El personaje creado por Sir Arthur Conan Doyle toca violín, porque en sus propias palabras: “lo ayuda a pensar”. BBC y CBS tratan la presencia de este instrumento de distinta forma, pero en ambos casos como un ingrediente necesario.

En Sherlock, el protagonista interpreta una pieza musical en casi todos los episodios como un reflejo de sus emociones y del proceso mental que desarrolla en cada caso. En Elementary es más sutil. El sonido característico del violín forma parte de la banda sonora de la producción, pero el personaje toca el instrumento recién al finalizar el cuarto episodio.

Con 13 capítulos emitidos, cada uno de una hora y media de duración, distribuidos en cuatro temporadas y un especial, Sherlock de la cadena televisiva BBC, inserta a los espectadores en la cuna de uno de los mejores representantes del género detectivesco, conservando todos los aspectos esenciales de Sherlock Holmes, pero a un siglo de distancia.

Por su parte, CBS presenta a un Sherlock “americano” en cuatro temporadas de 24 episodios cada una. Emitidos por el canal Universal, CBS apostó por un imaginario de cómo sería Sherlock Holmes si viviera en Estados Unidos.

El leitmotiv que recorre ambas series es la importancia de la observación. “Tu ves, pero no observas”, frase extraída de Estudio en Escarlata la novela que da comienzo a las hazañas de Holmes y Watson.

Si bien Jonny Lee Miller es capaz de encarnar las características típicas de Sherlock Holmes: admirable poder deductivo, propensión a los vicios y aversión a sociabilizar; esto no es suficiente para superar la interpretación de Benedict Cumberbatch, pues él no representa a Sherlock Holmes, es Sherlock Holmes.

Pero sin Holmes no hay Watson y Martin Freeman logra personificar al doctor como si el mismo Conan Doyle lo hubiese reclutado como parte del reparto. La dupla que forman Cumberbatch y Freeman refleja la misma relación dada a conocer en las novelas escritas hace más de 100 años.

La amistad entre los dos actores no es en vano, ya que logran complementarse a la perfección en la pantalla. Sherlock con una alta inteligencia lógica y nula inteligencia emocional, logra ver los casos y la vida con una nueva perspectiva gracias a Watson, quien a pesar de exasperarse con sus excentricidades y falta de sutileza para lidiar con ciertas situaciones, aprende de él y se transforma en el colega que necesitaba.

Lucy Liu no tiene un mal desempeño en términos dramáticos, pero ver a Watson como mujer cambia totalmente la clásica visión de la historia. A riesgo de plantear una tesis que se puede calificar de machista, si Watson es mujer, inevitablemente surge una nueva interrogante que nada tienen que ver con la resolución de crímenes o la compleja mente del detective: ¿Podrían Holmes y Watson enamorarse?

Sin desmerecer el trabajo de Liu, la interpretación de Lee Miller o el trabajo de CBS; tras este repaso por ambas producciones, el veredicto es que la ficción producida por BBC es la llamada a encantar a quienes siguen las aventuras del detective consultor desde las novelas de Sir Arthur Conan Doyle.

Encarnados por Cumberbatch y Freeman, Sherlock Holmes y el Dr. John Watson se hacen reales en el Londres del siglo XXI para resolver los casos que Scotland Yard es incapaz de desenredar.


Publicado originalmente en la revista KM 0. Ilustración: Nicolás Riquelme.

Sobre el autor:

Mónica Garrido |
Periodista de La Tercera