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Culto
El rol de Anita Pallenberg en la música de los Rolling Stones

El rol de Anita Pallenberg en la música de los Rolling Stones

Dicen que canciones como "Wild Horses" y "Coming down again" hablan de ella, pero fue mucho más que una musa para la banda de rock.

Es mal conocida como “la amante” de los Rolling Stones por su relación con Brian Jones, luego con Keith Richards y los rumores de un amorío con Mick Jagger cuando filmaron Performance, pero fue mucho más que “la pareja de los Rolling Stones”.

Modelo, actriz y diseñadora de moda, Anita Pallenberg  inspiró canciones y fue una miembro más de la banda, dando su juicio en torno a la calidad de ciertas grabaciones, participando en coros y creando un ambiente inspirador para los músicos.

En el libro Blown Away: The Rolling Stones and the Death of the Sixties (1990), el novelista y biógrafo A. E. Hotchner explica que Pallenberg influenció más que como una groupie cualquiera. “Jagger respetaba tanto su opinión que volvieron a mezclar el álbum Beggars Banquet (1968) cuando Pallenberg lo criticó”.

Su participación más tangible en la música de los Stones, es el coro en la canción de 1968 “Sympathy for the devil”, pero también fue la fuente de inspiración para algunas canciones.

Keith Richards escribió el tema “Coming down again” para el álbum Goats head Soup (1973). La melancólica canción habla explícitamente sobre las drogas, pero los versos “Deslicé mi lengua en el pastel de alguien más” que habla de traición, dan a entender que tenía en mente a su novia Anita. Sin embargo, en la revista Life, el guitarrista desmintió esta teoría ciñéndose a la temática de las drogas:  “No la hubiese escrito sin heroína. No sé si era sobre estar drogado. Solo era una canción triste y buscas esa melancolía en ti mismo”.

“Wild Horses”, del álbum Sticky fingers (1971),  tiene por protagonistas a Pallenberg y a su amiga Marianne Faithfull, quien fue novia de Mick Jagger a fines de los 60.

Todo comenzó cuando Jagger y Faithfull viajaron a Australia. La actriz y cantante estaba en etapa de abstinencia de las drogas por lo que solicitó a su médico un sedante escudándose en el miedo a volar en avión. Tuinal fue el medicamento recetado, del cual la joven abusó hasta quedar inconsciente. Jagger la llevó al hospital donde se le realizó un lavado de estómago y estuvo en coma por varios días.

Al despertar, Faithfull habría dicho a Jagger: “Ni caballos salvajes podrían sacarme de aquí por la fuerza”, ante la preocupación del músico que creyó haberla perdido para siempre. Pero existe otra historia en paralelo que se vincula a la génesis de este tema y deja como un mito los sucesos en Australia.

Anita y Keith tuvieron a su primer hijo Marlon Richards en 1969. El guitarrista se volvió loco por su hijo, tanto que Pallenberg declaró en una entrevista sentir celos: “Es muy bonito que Keith esté tan loco por Marlon. Pero a veces, solo a veces, parece como si lo quisiera más que a mí”. Cuando Marlon tenía solo meses de vida, la banda comenzó a alistar su nueva gira, pero Richards no se quería separar de su hijo.

Esta situación inspiró el riff para “Wild Horses”, la cual fue creada en conjunto por Richards y Jagger según dijo el ex-bajista Bill Wyman, con algunas correcciones a la historia: “Keith fue el que dijo la frase ‘no me sacarían ni arrastrándome con caballos salvajes’, en relación con tener que dejar a Anita y al bebé Marlon para ir de gira. Mick terminó la letra en medio de las dificultades que tenía con Marianne, así que quedó algo confusa”.

Versión abalada por Ian Stewart, pianista de los Stones: “Keith tenía ‘Wild horses’ escrita. Iba sobre Marlon y no querer irse de casa porque acababa de tener un hijo. Luego Jagger la reescribió y, claramente, habla de Marianne Faithfull: estaba obsesionado con ella, como un colegial, y la canción va sobre eso”.

Más allá de la música, la recientemente fallecida actriz y modelo fue parte crucial en el entorno de la banda entre 1960 y 1970. Tony Sánchez, guardaespaldas de Jagger en esa época, la describió como “Una mujer con con mucha fuerza para vivir, muy poderosa y con tal determinación que todos los hombres querrían estar con ella”.

Por su parte, Jo Bergman, asistente personal de la banda entre 1967 y 1973, la calificó como “una Rolling Stone”: “Ella, Mick, Keith y Brian era los Rolling Stones. Su influencia fue profunda, mantuvo las cosas locas”.

Sobre el autor:

Mónica Garrido |
Periodista de La Tercera. En Twitter es @monigarridov