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Culto
Cómo nació “(I Can’t get no) Satisfaction”

Cómo nació “(I Can’t get no) Satisfaction”

Comenzó como un simple riff que le se le ocurrió a Keith Richards en una noche de gira, pero a pesar de ser idea de él y de convertirse en una de las canciones más exitosas de la banda, a Richards nunca lo convenció del todo.

En 1965, unas 200 personas fueron a una presentación de los Rolling Stones cuando aún no eran tan conocidos a nivel internacional. De todas formas, quienes presenciaron el show en el estadio Jack Russell en Clearwater en Florida, desataron su locura por el grupo británico de tal manera que luego de cuatro canciones se desencadenó el caos.

La misma noche, los artistas descansaban en sus respectivas habitaciones de hotel y de pronto el guitarrista Keith Richards despertó por una suerte de revelación musical: un riff que no se podía sacar de la cabeza. Se levantó, grabó la melodía en una casetera portátil y regresó a la cama. Esa misma semana la llevó al estudio de grabación para que sus compañeros de banda la escucharan, pero si bien recibió respuestas positivas, Richards no estaba convencido.

El riff de guitarra es similar a la canción “Dancing in the street” de Martha & the Vandellas, de hecho Richards cree que de allí sacó la idea y lo preocupaba la posibilidad de una acusación de plagio. Pero continuaron el proceso de creación en base a ese riff. Esos días coincidieron con un regalo por parte de Gibson al guitarrista: una fuzzbox que genera efectos de distorsión. Richards decidió usarlo como mero juego, no quería incorporarlo a una posible grabación definitiva de la canción, pero el resultado final y compañeros de banda, dirían lo contrario.

“Fue la primera fuzzbox que Gibson me dio. Yo estaba gritando por más distorsión: Este riff realmente tiene que golpear fuerte y durar, y quemamos los amplificadores y encendimos todo, y aún así no estaba bien. Luego Ian Stewart fue a la esquina a la tienda Eli Wallach’s Music City y volvió con una caja de distorsión. Prueba esto. Estaba así a la mano. Salió de la nada.  Nunca me gustó después de esto. Era un uso súper limitado, pero fue el tiempo justo para esa canción”, declaró Keith Richards en entrevista con 1992.

La banda consideró que el sonido inusual para un tema rock era justo lo que necesitaban como próximo éxito, con lo cual Richards difería ya que sentía que era un mero efecto comercial que no aportaba valor a la canción. Pero finalmente, los Rolling Stones prevalecieron por sobre las dudas de Keith. “Sonaba como una canción folk cuando empezamos a trabajar en ella y a Keith no le gustaba mucho, no quería que fuera un single, no pensó que le fuera muy bien. Creo que Keith pensó que era muy básica. Pero no creo que la haya escuchado apropiadamente. Estaba demasiado cercano a ella y simplemente se sintió como si fuese un riff tonto”, dijo Mick Jagger en una entrevista en 1968.

Jagger escribió toda la letra menos el verso “Can’t get no satisfaction”, esa fue una idea de Keith. Se presume que se inspiró en la canción “Thirty Days”(1955) de Chuck Berry, la que en uno de sus versos dice: “I can’t get no satisfaction from the judge”, ya que el artista es un gran fan del fallecido padre del rock n’ roll. La canción trata sobre el capitalismo imperante en Estados Unidos durante la gira de mediados de los años 60. Jagger canta sobre un hombre que busca autenticidad, pero que no logra encontrarla y habla de la voz de un hombre que anuncia por la radio información inútil que promete elevar la imaginación de quien la compre.

“(I Can’t get no) Satisfaction” fue lanzada el 6 de junio de 1965 en Estados Unidos, a solo un mes que Richards recibiera el golpe de imaginación con aquel riff. Pero en Reino Unido, nación de origen de la banda, no fue lanzada hasta el 20 de agosto, ya que los Stones no querían publicarla en sus tierras estuvieran allí para apoyarla.

“Fue la canción la que realmente hizo a los Rolling Stones, nos cambió de ser una banda cualquiera a ser una gran y monstruosa banda. Siempre necesitas una canción. No éramos americanos y América era algo grande y siempre quisimos lograrlo aquí. Fue muy impresionante la forma en que esa canción y la popularidad de la banda se convirtieron en una cosa mundial. Es una canción de firma, realmente, más que una gran pintura clásica, porque es solo una cosa- una especia de firma que todos conocen. Tiene un título muy pegajoso y un riff muy pegajoso. Tiene un sonido de guitarra genial, que era original en ese tiempo. Captura el espíritu de esos tiempos, que es muy importante en este tipo de canciones…. “, dijo el cantante Mick Jagger en 1995.


Sobre el autor:

Mónica Garrido |
Periodista de La Tercera. En Twitter es @monigarridov