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Culto
Giles Martin: “Mi padre siempre decía que Sgt. Pepper fue uno de los momentos más felices de su vida”

Giles Martin: “Mi padre siempre decía que Sgt. Pepper fue uno de los momentos más felices de su vida”

El hijo de George Martin, el histórico productor de The Beatles, habla con Culto de la nueva versión del disco que este jueves celebra 50 años. Además, hoy como guardián del patrimonio artístico del cuarteto, desliza la opción de nuevos lanzamientos inéditos.

El productor Giles Martin (47) no tiene problemas en admitir que Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band no es su disco favorito de The Beatles. “Realmente no, siempre preferí otros”, precisa el británico, al teléfono con Culto desde Inglaterra.

Pero su pasado, presente y parte de su futuro está vinculado de modo casi indisoluble al álbum que este jueves festeja cinco décadas desde su estreno. El también compositor es hijo del fallecido George Martin, el productor histórico del cuarteto, el hombre que mejor supo traducir la audacia creativa de los Fab Four; y desde la semana pasada es el responsable de una nueva versión de precisamente Sgt. Pepper, que incluye una remezcla con audio 5.1 surround –una delicia para los oídos, un atentado contra la historia para los más ortodoxos- y una caja de lujo con 33 versiones inéditas extraídas de las exigentes jornadas de grabación del álbum.

“Ahora que me he metido a fondo con él y que he trabajado tanto en estas composiciones, me ha terminado encantando”, reconoce Martin ante una faena de largo aliento y que realizó desde las cintas originales, lo que materializa el rol que cumple en la dimensión Beatle: el productor es actualmente el gran guardián artístico del patrimonio de los Fab Four, el cirujano encargada de modernizar su obra para las nuevas generaciones, tal como ya lo demostró en Love (2006), esa pieza que montó a modo de rompecabezas las más diversas creaciones del cuarteto y que sirvió de soundtrack para el espectáculo del Cirque du Soleil del mismo nombre; o en la nueva entrega de 1 (2015), el título que ofreció una versión remozada de los singles más exitosos de la agrupación.


El productor Giles Martin.

—Entonces, ¿cuál es su disco favorito de The Beatles?

—Bueno, es difícil escoger sólo uno. Me encanta la segunda mitad de Abbey Road. Hay otros que me agradan mucho, el Album blanco es uno de ellos. También me gusta mucho Rubber Soul. Pero es difícil elegir uno. Es una pregunta compleja, por eso te la hago de vuelta: ¿cuál es tu álbum favorito de los Beatles?

—El Album blanco. Pero su padre no pensaba igual: siempre dijo que no debería haber sido doble y que tenía demasiado material.

—Sí, pero eso lo decía porque precisamente no fue el período más alegre en su trabajo con el grupo. Era una etapa que le traía recuerdos tristes, todo lo que habían formado se estaba derrumbando. Mi padre era un hombre muy espiritual y así veía las cosas. Aunque colaborar en ese proyecto fue bastante agradable para él.

—¿Cómo fue su acercamiento personal a Sgt. Pepper, antes de convertirse en productor?

—Como ya dije, no es mi disco favorito de los Beatles. Pero era importante para mí porque fue uno de los álbumes más queridos por mi padre. Recuerdo que él decía que fue uno de los momentos más felices de su vida: trabajar con la banda, sentir que todos estaban unidos en la misma dirección. Todo se dio de forma muy homogénea y armoniosa para la época. Así que para mí representa algo muy cercano, tomando en cuenta la relación que tenía con él.


George Martin y Paul McCartney.

—¿Por qué eligieron Pepper para una remezcla y no otro álbum?

—Bueno, todo empezó con los Beatles, ellos son los jefes. Queríamos hacer una versión moderna del disco. Porque los álbumes de ese momento no estaban pensados para que se escucharan 50 años después, las cosas van cambiando. En 2015 hicimos un remix del disco 1, al que yo me resistí mucho, pero a mucha gente le gustó. Eso nos dio la confianza que necesitábamos para asumir un proyecto como Pepper, seguir adelante.

—Cuando revisó las cintas originales, y la enorme cantidad de versiones inéditas que dejó el disco, ¿hubo algo que le sorprendiera?

—Al escuchar el audio, te das cuenta lo distinto del sonido de los estudios de antes. Fue lo más impactante. Nuestro criterio fue escoger las versiones que aportaran algo y que te erizaran la piel. Como Getting better: escuchar el sonido de la primera toma es sentir algo muy crudo, muy distinto a lo que terminó siendo.

—Tomando en cuenta la cantidad de tomas que existen de Strawberry fields forever, ¿fue la canción más exigente que trabajaron en esa época?

—No estoy seguro de que fuese un reto como tal. Creo que existieron otras mucho más desafiantes. Sin embargo, si fue una de las más complejas técnicamente hablando. Mi padre solía decir que era una de sus mejores logros, porque John nunca estaba feliz con los resultados y siempre aparecía con una idea distinta en cuanto al sonido. Pero el resultado final fue hermoso e increíble.

—¿También es de los que cree que fue un error no incluir ese tema y Penny Lane en Sgt. Pepper, tomando en cuenta que fueron grabados en esas sesiones?

—Pensamos en ponerlas como parte del disco, una versión distinta, pero luego te preguntas: ¿dónde las colocamos? ¿Dónde quedarían bien? No pueden ir al comienzo, pero tampoco encajarían al final. Nos dimos cuenta que era inútil pensar en eso, así que al final desistimos. Lo consideramos, pero creímos que lo mejor fue dejar el disco tal cual.

Pero Penny Lane y Strawberry fields forever no fueron los únicos tracks desplazados del cancionero final. En ese mismo proceso, John, Paul, George y Ringo grabaron Carnival of light, una pieza experimental e improvisada que roza los 13 minutos, hilvanada entre órganos y guitarras distorsionadas y donde los músicos gritaban palabras inconexas, como Barcelona. Nunca ha visto la luz y sólo quienes participaron en su registro la han escuchado, convirtiéndose en uno de los mayores mitos en la discografía de los ingleses.



—¿Por qué nuevamente se decidió no incluir esta suerte de pieza perdida?

—Porque no es realmente una canción. Era un experimento, fue diseñada por los Beatles para un álbum posterior, era muy psicodélica. Tiene cierto parecido con Revolution 9. Para mí cada lanzamiento debe estar en un mismo contexto y está canción no fue concebida para convertirse en sencillo, como Penny Lane. No sé si saldrá alguna vez, fue sólo una experiencia más que un tema formal.

—¿Cuánto material inédito de The Beatles queda aún disponible? Hace unas semanas habló de que estaba trabajando en versiones del Album blanco.

—Honestamente, no sé aún cuáles serán los siguientes proyectos. Ese disco vendría siendo nuestra siguiente opción, pero aún no hemos concretado el plan. Por ahora nos tomaremos un tiempo. La reacción de los fans a lo que sacamos de Pepper ha sido muy buena y sólo nos queda disfrutarlo.

—¿Cómo está presente una figura tan importante como la de su padre en estas iniciativas? Usted contó el año pasado que, cuando George Martin sabía que iba a morir, usted le dijo: “Papi, tu firmaste a los Beatles. Piensa cuánto le diste al mundo con sólo eso”.

—Siempre fuimos muy amigos. Tenía cierta telepatía conmigo, yo trabaje en su estudio y ese fue mi entrenamiento profesional. Mi padre tuvo la dicha de morir rápidamente y, esto es algo que me cuesta decir, pero al final se fue como un hombre muy feliz. Sin embargo, nunca tuve la oportunidad de decirle lo orgulloso que estaba de él. Y lo único que tengo para recordarlo son las canciones de los Beatles. Y he tratado de hacerlo lo mejor posible para honrar su legado y su memoria.

Sobre el autor:

Claudio Vergara |
Subeditor de Espectáculos de La Tercera y periodista especializado en música popular.