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Culto
Star Wars: una huella de cuatro décadas

Star Wars: una huella de cuatro décadas

No sólo a nivel narrativo o de taquilla la película de George Lucas fue un éxito. A 40 años de su estreno, además significó toda una revolución tecnológica en la pantalla grande, cuyos efectos perduran hasta hoy.

Hasta Ridley Scott, director de clásicos de la ciencia ficción como Alien y Blade runner, ha afirmado que el 25 de mayo de 1977, el día en que Star Wars se estrenó en Estados Unidos, fue fundamental en su carrera. “Nunca había visto a una audiencia responder a una película de esa forma. Cuando terminó la cinta, estaba tan impresionado que fui miserable. Estuve así una semana, hasta que recibí el guión de una película llamada Alien y dije, ‘wow, debo hacer esto’”, confesó el director británico en el Festival de Toronto en 2015.

El estreno de la épica espacial de George Lucas significó todo un nuevo interés de los estudios en financiar películas de ciencia ficción con ambiciones comerciales. Pero también les demostró a cineastas como Scott que con las nuevas tecnologías de la época, de las que el mismo Lucas fue pionero, era posible dar lugar a un creativo espectáculo visual sin abusar del presupuesto.

Sin los recursos en Hollywood para dar vida a su visión, Lucas decidió inventar sus propias compañías de efectos para crear Star Wars; Industrial Light & Magic, dedicada a la parte visual, y Sprocket Systems -posteriormente Skywalker Sound- para encargarse del sonido. En las más de cuatro décadas siguientes, ambas firmas suman 30 premios Oscar y 86 nominaciones.

Las tecnologías de Lucas han hecho posible desde dar vida a los dinosaurios de Jurassic Park hasta los extraterrestres de Hombres de negro y El increíble Hulk en las películas de Marvel. Hasta Pixar surgió como una división computacional de Lucasfilm, antes de ser vendida a Steve Jobs y posteriormente a Disney.

Con un proyecto de presupuesto medio para la época, falta de recursos y de fe en su propia creación, George Lucas terminó moldeando el Hollywood de las cuatro décadas que vendrían.

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