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Culto
De John Williams a Michael Giacchino: la sutileza de una melodía

De John Williams a Michael Giacchino: la sutileza de una melodía

Williams fue el compositor de la mayor parte de las películas Star Wars con excepción de una. Michael Giacchino fue el compositor elegido para Rogue One, sin embargo, es difícil no encontrar similitudes con otras piezas de la autoría de Giacchino como Dr. Strange y Star Trek.

La banda sonora de una película es más que un accesorio, es parte fundamental del filme. La música debe ser capaz de transmitir al espectador las emociones que las acciones reflejan. Es más: si alguna vez viste una escena originalmente musicalizada, sin su correspondiente melodía, te habrás dado cuenta que pierde su esencia, su alma.

Desde Una nueva esperanza (1977) hasta El despertar de la fuerza (2015), el director de orquesta John Williams fue el encargado de crear la música que acompañaría las guerras de las galaxias.

El genio tras las bandas sonoras de películas como Harry Potter, Indiana Jones, Jurassic Park, Tiburón, E.T. y tantas otras; desplegó su talento en una saga que trascendió generaciones y grabó en las mentes de los seguidores más que naves espaciales y sables de luz.

Aún quienes no han visto las películas de Star Wars son capaces de asociar a la saga de George Lucas el tema principal que abre cada uno de los filmes, la “Marcha imperial” que anticipa la llegada del temible Darth Vader, o el tema “Duel of fates” de la Amenaza Fantasma a pesar de no ser la cinta favorita de la entrega.

En las siete producciones, Williams mantiene cierta estética, algunas transiciones, secuencias melódicas con variaciones que conservan una concordancia entre una pieza y otra, pero al mismo tiempo entregan melodías originales en cada filme.

Los compositores se autoplagian -o mejor dicho-tienen cierto sello distintivo presente en sus trabajos aunque sean tramas totalmente diferentes. Algunos ejemplos rápidos: James Horner repite en Titanic y en La máscara del zorro, el efecto de lo que parece ser un flauta traversa, una mezcla de aullido y de silbido. La melodía agaitada de Corazón valiente también es rememorada en Titanic .

Hans Zimmer también sigue ciertos patrones ‘camuflados’, un caso concreto es el tema “The Battle” de Gladiador tiene prácticamente la misma estructura musical que “He’s a pirate” de Piratas del Caribe.

Mientras que Michael Giacchino realiza una imitación -prácticamente descarada-de su propio trabajo, específicamente en tres películas: Star Trek, Dr. Strange y Rogue One. Muchos califican la banda sonora de Dr. Strange como una mala copia de Star Trek, de hecho ya se puede vislumbrar cuando suena “The hands dealt”. Es difícil -para los que vieron Star Trek en la oscuridad– no pensar en “London Calling” (la canción presente en la escena que una pareja visita a su hija en una clínica en Londres, no la canción de The Clash). Pero más allá de esta similitud puntual, hay una base casi idéntica en los temas centrales de ambas películas (“Go for baroque” y “Star Trek”).

Como se dijo anteriormente, la banda sonora de un filme es crucial y en Rogue One se cometió un error no solo al elegir una persona diferente a Williams, también al escoger a un músico que no pudo dejar de lado sus fórmulas efectivas en un filme, y que no se molestó en replantear desde cero, como merecía Star Wars.

Rogue One comienza directo a la trama, sin la clásica cortina introductoria con las letras flotantes en el espacio con el tema central creado por Williams. Aquella canción repetida en todas y cada una de las películas de la saga-menos Rogue One- se echó de menos en esta cinta.

Desde un comienzo Rogue One fue planteada como “una historia de Star Wars” y no como parte de la historia central, pero es imposible desvincularla considerando la conexión directa con Una nueva esperanza. Por ello, no debiese ser perdonado que arrebataran a los nostálgicos la canción que todo fan de star wars escucha al dar comienzo a un filme de la franquicia.

Pero quizás peor, fue el vano intento de Giacchino de preservar la obra de Williams y mezclarlo con su propio trabajo en Star Trek y las secuencias repetidas anteriormente en Dr. Strange.

El resultado: una película que completa satisfactoriamente aquel vacío para quienes se preguntaban ¿Cómo llegaron los planos de la estrella de la muerte a manos de Leia?, pero una decepción para aquellos que buscaban continuar la experiencia completa que implica ver, escuchar y sentir una historia de Star Wars.

La próxima entrega, Star Wars Episodio VIII: Los últimos jedi, contará nuevamente con el trabajo musical de John Williams -para el alivio de quienes reprueban el desempeño de Giacchino-, pero la historia de Han Solo -aún sin un nombre oficial- no ha confirmado su compositor.

Sobre el autor:

Mónica Garrido |
Periodista de La Tercera. En Twitter es @monigarridov