*

Culto
Sofía Boutella: de la danza a la fantasía fílmica

Sofía Boutella: de la danza a la fantasía fílmica

En 2014 el director británico Matthew Vaughn la eligió para encarnar a Gazelle en Kingsman: servicio secreto. Luego se sumaría a Star Trek sin límites y La Momia, que se estrenará en Chile el próximo 8 de junio.

Cuando tenía cinco años de edad, Sofia Boutella, la hija de un músico de jazz y una arquitecta, comenzó sus clases como bailarina clásica. Un entrenamiento artístico que continuó y se sumó a la gimnasia artística, cuando tenía 10 años y su familia dejó Argelia para instalarse en Francia. El país de adopción al que Sofia luego representaría en la selección nacional de gimnasia.

Pero su amor por la danza nunca la abandonó y en su juventud hizo de ésta su forma de vida, perfeccionándose en el Berklee College of Music, de Boston, y siendo parte de los grupos de baile Vagabond Crew y Chienne de Vie and Aphrodites. Pero todo cambió cuando aceptó participar, como bailarina, en los videoclips y giras de cantantes como Madonna y Rihanna; para más tarde protagonizar un comercial para Nike. Así comenzó a ampliar su rango artístico y derivó en la actuación, primero en cintas menores, como StreetDance 2 y Monsters: dark continent.

Sin embargo, las grandes producciones la estaban esperando y en 2014 el director británico Matthew Vaughn la eligió para encarnar a Gazelle en su cinta de espías Kingsman: servicio secreto. Dos años más tarde se sumaría al elenco de Star Trek sin límites como Jaylah, una chatarrera que logra escapar del campamento de Krall (Idris Elba) y le salva la vida a Scotty (Simon Pegg). Un papel de ficción, en el que lucía irreconocible, al que ahora se suma el rol de la Princesa Ahmanet en la nueva versión de La momia, largometraje de aventuras y terror que debuta en salas locales el próximo 8 de junio.

Un remake del mundo de monstruos del estudio Universal, donde por primera vez es una mujer quien encarna a la criatura, en compañía de un elenco que incluye a Tom Cruise y Russell Crowe. Pero la monstruosa figura tiene un nombre: Ahmanet, una princesa egipcia que prometió convertirse en faraón, pero que es engañada y convoca al dios equivocado, para, en tiempos modernos, regresar por venganza. “Era importante para mí que este personaje tuviera un trasfondo. Es la primera vez que ves a una momia femenina. Ella no puede ser sólo un monstruo caminando, asustando a la gente. Tiene que haber algo significativo que brille a través de ella”, afirmó a Entertainment Weekly la misma Boutella sobre dicho papel.

Sobre el autor: