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Culto
Los hombres del piano en el año musical chileno: de Javier Perianes a András Schiff

Los hombres del piano en el año musical chileno: de Javier Perianes a András Schiff

El español abre el Ciclo Grandes Pianistas del Municipal el próximo martes con Schubert y Debussy. El húngaro Schiff es una de las grandes visitas del año y en agosto interpretará a Bach.

Entre fines del siglo XIX y las primeros años del siguiente, la vida musical de París sufrió un flechazo musical a primera vista con España. Comenzó más o menos en 1875, cuando la ópera Carmen de Bizet transformó a Andalucía, las gitanas y los toreros en una tragedia universal, y concluyó con aquel Bolero que Maurice Ravel compuso en 1928, repitiendo la misma melodía durante 15 minutos.

Entre aquellas obras, hay un territorio musical de influencias mutuas entre compositores franceses y españoles que hasta hoy da material a los músicos de todas las latitudes. Es la zona visitada por compositores como Claude Debussy, Isaac Albéniz, Manuel De Falla, Paul Dukas o Enrique Granados. Son los músicos que particularmente le interesan al pianista español Javier Perianes, quien se presenta el próximo martes en el Teatro Municipal a las 19 horas, inaugurando el ciclo Grandes Pianistas.

“En aquella París de inicios del siglo XX hay una especie de música fronteriza, una tradición que nos entregó obras como la Rapsodia española y la Alborada del gracioso de Maurice Ravel o Iberia de Claude Debussy, por sólo citar a dos músicos galos que admiraban la música y la cultura española”, comenta Perianes (1978).

Con 11 discos publicados bajo el sello francés Harmonia Mundi en la última década, Perianes es un músico de prolífico paso por los estudios, pero también de inquieta ruta en las salas de conciertos. Tras ser aclamado en el Carnegie de Hall de Nueva York, el Théâtre des Champs-Élysées o la Philharmonie de Berlín, ahora está embarcado en una gira latinoamericana cuyo repertorio incluye el Allegretto D. 915 y la Sonata N° 21 de Franz Schubert en su primera parte y una serie de obras de Manuel de Falla, Claude Debussy e Isaac Albéniz en la segunda.

Dirigido por maestros como Daniel Barenboim, Zubin Mehta o Lorin Maazel, entre otros, el andaluz Perianes es parte de una generación de jóvenes músicos españoles que está pisando fuerte en el competitivo mundo de la música clásica. Entre sus exitosos colegas están el director de orquesta granadino Pablo Heras-Casado (1978), la pianista vasca Judith Jáuregui (1985) o la violinista madrileña Leticia Moreno (1985).

Con residencia en Granada pero agenda en todos los husos horarios, Perianes acaba además de lanzar un disco con las Sonatas N°s 13 y 21 de Schubert. Es decir, con una obra de su período intermedio y con la última de sus sonatas, que tocará en Chile. “Las obras de Schubert son de una tranquila desesperación, o de una amable amargura, por decirlo de alguna manera. Al final de su vida, en su último año, creó tres sonatas, su Sinfonía N°9 ‘La Grande’, cuartetos y canciones. Compuso en forma febril, pero en rigor lo hizo así durante toda su vida de apenas 31 años. La calma y el drama se mezclan muy bien en todas sus composiciones”, agrega Perianes.

El músico español no oculta su admiración por la gran figura del piano en Chile, Claudio Arrau. “Cualquier músico debería arrodillarse de sólo escuchar su nombre. Fue, es y será uno de los músicos más trascendentes de la historia. No hay repertorio que se le resistiese: era un beethoveniano extraordinario y un chopiniano trascendente”, recalca.

Haciendo honor a sus orígenes andaluces, la segunda parte del concierto se dirige en esa dirección. “Gira en torno a la ciudad de Granada. Empezamos con el Homenaje a la tumba de Debussy, una obra que Manuel de Falla compuso poco después de la muerte del compositor francés. Después, de Debussy tocaré correspondientemente Una noche en Granada y dos preludios: La puerta del vino y La serenata interrumpida. El primero está inspirado en la ciudad, pues Debussy lo compuso después de que recibió una postal de De Falla donde se veía la Puerta del Vino, en la Alhambra. En cuanto a La serenata interrumpida, hay una evidente influencia y sabor español en el ‘zapateao’ del inicio y del final. Por esta misma razón es ideal para conectar con El albaicín, obra de Isaac Albéniz también dedicada a Granada. Cierro con una pieza cumbre, que es El amor brujo, también de Manuel De Falla”, resume Perianes.


De Bach a Scriabin

El ciclo Grandes Pianistas seguirá con otros cuatro músicos durante el año, partiendo por el chileno Gustavo Miranda-Bernales, que tocará como plato de fondo la Sonata N° 29 “Hammerklavier” de Beethoven el 21 de julio. En el segundo semestre, el brasileño Jean-Louis Steuerman se concentrará en Chopin el 21 de septiembre y ya el 13 de diciembre la joven rusa Varvara Nepomnyashchaya, quien se hace llamar Varvara y se ha hecho famosa a través de plataformas como Youtube y Spotify, dedicará sus energías a Mozart y Scriabin.

Entre todos ellos el gran evento es el 26 de agosto, cuando el húngaro András Schiff interprete el Libro I de El clave bien temperado de Bach. Schiff ya estuvo en el país, pero aún así su regreso es un imperdible: ha ganado los mayores premios de la música clásica a ambos lados del Atlántico (el Grammy clásico en EEUU y el Gramophone Award en Gran Bretaña), tiene una discografía de casi un centenar de álbumes en los sellos Decca y ECM y en el año 2014 fue declarado caballero (“sir”) por la reina Isabel II.

Especialista en Bach, Mozart y Schubert, András Schiff es un abierto crítico a la política nacionalista de las actuales autoridades húngaras. Tras disparar contra el auge de la extrema derecha en su país natal y en Austria, abandonó Budapest y renunció también a la nacionalidad austríaca que alguna vez ostentó.

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