*

Culto
El oído de Paul Stanley, guitarrista de Kiss

El oído de Paul Stanley, guitarrista de Kiss

El guitarrista y fundador de la banda de rock Kiss nació con una deformidad en su oído derecho que le impedía escuchar bien, pero el Dr. Frederic Rueckert salvó su audición y por ende, su carrera musical.

Paul Stanley llora la muerte del Dr. Frederic Rueckert. El médico oriundo de New Hampshire falleció este 4 de mayo y el guitarrista expresó a través de su cuenta de Twitter sus condolencias y el significado que tuvo para él:  “Mi mejor amigo Dr. Frederic Rueckert murió a los 95”. “El de verdad cambió mi vida cuando reconstruyó mi oído derecho desde mi costilla. Dios te bendiga”.

Stanley nació con una deformidad congénita del oído llamada microtia grado 3, es  decir, su oreja estaba subdesarrollada. “No tenía nada más que un muñón en el lado derecho de mi cabeza y mi canal auditivo también estaba cerrado, así que estaba sordo. Eso me dejó sin poder determinar la dirección del sonido, y más importante, me hizo increíblemente difícil entender a las personas cuando había algún tipo de conversación. Estos problemas me llevarían instintivamente a evitar situaciones sociales”, narra Stanley en su libro de 2014 Face The Music: A Life Exposed.

A pesar de las dificultades que tuvo en su infancia, el guitarrista trató su condición con ayuda de un terapeuta que le recomendó al Dr. Rueckert. Paul paleaba lo estético de su deformidad con una larga cabellera que ocultaba el lugar que debía ocupar su oreja, pero a los 30 años llegó el momento de aplicar una solución definitiva.

En 1982 el artista se sometió a cinco procedimientos quirúrgicos. El Dr.Rueckert removió piezas de cartílago desde su costilla, los cuales adaptó a la estructura que debía tener su oído interno y externo. Luego se le implantaron injertos de piel que disimulaban la cirugía.

Hoy con 65 años, aún recuerda cómo el médico cirujano cambió su vida y agradece el procedimiento que le permitió ser el destacado prócer de la guitarra: “Siempre traté de expresar al Dr. Reuckert el rol que jugó al cambiar mi vida. Era  un hombre humilde que ayudó a muchos niños a evitar la experiencia e interminable confusión de los problemas que tuve cuando niño. Me ayudó a dar un nuevo sentido a mi vida; le di un Rolex cuando se retiró. Nunca pude encontrar una forma de mostrarle realmente cuánto significó para mí”, dijo Stanley.

Sobre el autor:

Mónica Garrido |
Periodista de La Tercera. En Twitter es @monigarridov