*

Culto
David Halberstam: a diez años de la muerte de un ícono del periodismo de EE.UU.

David Halberstam: a diez años de la muerte de un ícono del periodismo de EE.UU.

The Best and the Brightest, el libro de David Halberstam que revela cómo se gestó la participación de Estados Unidos en la Guerra de Vietnam, es considerado uno de los mejores títulos de no ficción del siglo XX y fue lectura obligada del equipo de transición de Donald Trump.

“Tengo a todo el equipo de transición leyéndolo. Es excelente para ver cómo los pequeños errores al inicio pueden llevar a errores mayores después”, fue el comentario de Steve Bannon, el polémico asesor de Donald Trump, cuando un periodista de The New York Times que se lo encontró en un aeropuerto con el libro de David Halbestam, The Best and the Brightest (Los mejores y los más brillantes), en el aeropuerto de Atlanta a fines del año pasado. El comentario de Bannon atrajo nuevamente la atención sobre este periodista, ganador del premio Pulitzer, fallecido hace exactamente diez años en un accidente automovilístico. Compañero de generación de Bob Woodward o Seymour Hersh –como recuerda una reciente nota en The Washington Post- Halberstam es probablemente el menos conocido del grupo fuera de las fronteras de Estados Unidos. No derribó a un presidente, como Woodward ni expuso la icónica matanza de My Lai durante la Guerra de Vietnam, sin embargo, la obra alabada por Bannon es probablemente el mejor libro sobre los entretelones del poder en Estados Unidos.

The Best and the Brightest no solo fue considerado uno de los mayores libros de no ficción del siglo XX por la revista Time sino que develó los errores que terminaron llevando a Estados Unidos a sumergirse en los pantanos de Vietnam. Detrás de ellos estuvo la ambición de Kennedy de llevar a su administración a las mejores mentes del mundo empresarial y académico- pero “los hombres más brillantes no siempre tienen la razón”, diría años después el ex embajador Richard Holbrooke. En su libro, fruto de un abundante y extraordinario reporteo (“el reporteo nunca será suficiente”, acostumbraba decir) Halberstam perfila al grupo de personas que el joven presidente demócrata decidió llevar a la Casa Blanca, muchas de ellas, con escasa o nula experiencia en cargos de gobierno y en su gran mayoría, con una marcada “arrogancia intelectual”. “No me importa si el tipo es Demócrata o Igorote, simplemente quiero al mejor para cada puesto”, le pidió Kennedy al jefe de su equipo de transición Clark Clifford, según el relato de Halberstam.

“El libro tiene sus raíces en un viaje que hice a Vietnam en el otoño de 1967. Quedé horrorizado y desilusionado por lo que encontré (…). La guerra estaba estancada. Pero lo que era aún más deprimente era el optimismo que encontré entre los altos cargos de Estados Unidos en Saigón”, escribió Halberstam en la introducción del libro, donde revela el largo proceso que lo llevó finalmente a escribir el libro que lo convertiría en un referente del periodismo estadounidense. “La pregunta básica detrás del libro fue porqué hombres de los cuales se decía que eran los más capaces para servir en el gobierno en este siglo fueron los arquitectos de lo que aparecía para mi como la peor tragedia desde la Guerra Civil”, escribe Halberstam. Y una de las razones quedó rápidamente en evidencia: “Una administración que se jactaba de su superioridad intelectual y sus credenciales académicas tomó la decisión más relevante (la guerra de Vietnam) sin virtualmente ningún input de alguien que fuera experto en la historia reciente esa parte del mundo”.

Tras su publicación, The Best and the Brightest se convirtió en un clásico de no ficción contemporáneo y lectura obligada en las escuelas de periodismo en Estados Unidos. Pero más relevante aún, la obra recibió un especial reconocimiento cuando el propio McGeorge Bundy, ex asesor de seguridad nacional de JFK y considerado el verdadero arquitecto de la guerra de Vietnam reconoció sus errores casi treinta años después de dejar el gobierno y tras años sin hablar de la guerra en el sudeste asiático. “Tuve responsabilidad en un gran fracaso. Cometí errores de percepción, de recomendación y de ejecución”, escribió en 1995, sólo un año antes de morir. Una rectificación incluso más profunda que la que haría el secretario de Defensa de Kennedy, Robert McNamara, según el ex embajador Richard Holbrooke. Esos textos reunidos en el libro de Gordon Goldstein, Lessons in Disaster -donde se incluyen también las conversaciones que mantuvo con Bundy- son un epílogo imperdible para la extraordinaria obra de Halberstam.


Sobre el autor: