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Culto
Policía mexicana detuvo ingreso del rapero chileno Portavoz

Policía mexicana detuvo ingreso del rapero chileno Portavoz

En su tercera visita a México, al rapero chileno le impedieron su entrada por falta de documentos. A través de sus redes, el MC relató su experiencia: “Qué asco la formación racista, elitista y la colonización cultural de la policía (...) se sienten gringos”.

“La policía mexicana de inmigración no nos dejó entrar a México por no tener visa de trabajo”, comienza la perorata de Andi Ferrer Millanao, el rapero chileno mejor conocido como Portavoz.

“La misma policía que masacró y desapareció a los 43 estudiantes de Ayotzinapa, la misma que protagonizó la brutal represión que recibieron campesinos en Atenco y el constante hostigamiento a las comunidades indígenas zapatistas, la misma que reprime a las profesoras y profesores movilizados en Oaxaca, y la misma que apalea al pueblo mexicano cuando se manifiesta contra el alza del combustible”, continúa el MC, que se iba a presentar anoche en Monterrey junto a DJ Cidtronyck.

El episodio es relatado con detalle por el músico que se robó las miradas en los escenarios de Lollapalooza Chile 2015 y que tiene videos con millones de vistas en Youtube: “Por no mostrar la visa nos llevaron a una sala, donde la gran mayoría éramos latinos, y el trato era humillante, abusando de su poder a cada rato de forma prepotente”.

Según Portavoz, que acompaña el texto con una foto de sus zapatillas sin cordones, “en un momento una paca entró a la sala e increpó a una señora que esperaba con su bebé en coche, y le gritó: ‘Tú te devuelves a tu país, tus papales son falsos’. La señora comenzó a llorar, todo frente a su pequeña hija. La paca seguía: ‘Yo no tengo la culpa de que actúes mal, ya, te devuelves a tu país ahora mismo’. Nadie de los presentes decía nada, todos callados”.



“En un momento no aguanté más el trato humillante y le dije que su proceso era discriminatorio, que en esa sala solo habíamos latinos y ningún gringo. La paca se enfureció y seguía gritando pidiéndome la visa. Les preguntaba si es que acaso no sabían dialogar, que si acaso en México no había democracia, y me contestaban que ahí ellos mandaban y yo solo tenía que seguir indicaciones, que ellos no eran latinoamericanos, que eran Norteamérica”.

“Dentro de mí pensaba, qué asco la formación racista, elitista y la colonización cultural de la policía, que niega su identidad y se sienten gringos. La mayoría de los policías eran morenos, indígenas, como yo y como gran parte de los que estábamos ahí esperando sentados”, sigue el relato.

“La paca, enfurecida conmigo, cuando hablaba con el resto de la gente se refería a mí como el ‘inspector de derechos humanos’, tratando de aislarme, y yo le respondía algo que siempre sulfura mucho a la policía: ‘No soy inspector, soy músico y una persona con derechos como todos, y tú eres una funcionaria pública a nuestro servicio’, a lo que respondía irritada: ‘No soy funcionaria, soy oficial’”.

Ya consciente de que lo iban a devolver, “tanto por la visa como por responderles“, Portavoz cuenta que los llevaron a unos calabozos, “sin pertenencias ni cordones (como reos), donde también la mayoría de la gente que estaba retenida ahí eran latinos. En un momento llegó un policía blanco al que todos acataban y que evidentemente tenía mayor rango, de marcado acento gringo. Me preguntó: ‘¿Tú has viajado a Estados Unidos, verdad?’ Y me llevó junto a otros policías a un interrogatorio en una pieza. Me preguntaron cuántas veces había ido a Estados Unidos, y básicamente lo que querían saber era si tenía pretensiones de entrar a ese país y quedarme”.

“Una vez más pensaba: qué vergüenza estos lacayos del imperialismo norteamericano, Trump tiene una clara política antiinmigrante contra el pueblo mexicano, y estos bastardos protegen al gringo como perritos falderos cuidando a su amo. Qué bien que hizo su pega la Escuela de las Américas gringas, adoctrinando a las Fuerzas Armadas y policiales de Latinoamérica”, escribe Portavoz.

Finalmente, lo fotografiaron y le hicieron firmar un papel que explicaba al consulado de Chile “que me devolvían por no tener visa de trabajo”.

“A los hermanos y hermanas del pueblo mexicano les mando un abrazo gigante, ya estaremos nuevamente por allá para poder compartir rap y hacer un buen wütran. Peukayal!”, se despide el músico, que recomienda a sus colegas: “Siempre digan que van de turistas, o saquen una visa provisoria en la embajada, o sino la policía bastarda los va a devolver a Chile, como a nosotros”.


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