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Culto
Jonathan Demme según Talking Heads

Jonathan Demme según Talking Heads

El fallecido director de El silencio de los inocentes, también estuvo tras las cámaras de Stop Making Sense, película de 1984 en donde la banda de David Byrne aparece en vivo.

Escrita por la banda new wave Talking Heads y dirigida por Jonathan Demme, Stop Making Sense es un filme que en 88 minutos da cuenta de la puesta en escena del grupo famoso por temas como “Psycho Killer” y “Once in a lifetime”. La película/documental fue estrenada el 24 de abril de 1984 y fue financiada por medio de un préstamo que Warner Bros. le hizo a la banda a cambio de las ganancias que generara. La gran empresa no tenía sus esperanzas puestas en el largometraje, pero el director Jonathan Demme le dio un giro a lo que ya se había visto en videoclips musicales.

La producción se hizo a partir de tres presentaciones realizadas en un teatro hollywoodense, mientras Talking Heads estaba de gira promocionando su álbum Speaking in Tongues (1983). La idea de convertir sus presentaciones en una película estaba dando vueltas hace un tiempo entre los músicos, pero fue la oferta de Demme la que concretó el proyecto.

“Estábamos pensando que sería bueno documentar ese tour en particular. Habíamos ensayado por cerca de un mes para aprender todo el material. Justo cuando estábamos a punto de emprender la ruta, Jonathan Demme vino a uno de nuestros shows con su novia de ese tiempo, Sandy McLead, y Jonathan dijo: ‘Sería genial hacer una película de esto’. Y pensamos: ‘Qué genial’. Jonathan Demm era un director nuevo en ese entonces. Había hecho esa película llamada Melvin and Howard, que nos había gustado mucho”, contó Chris Frantz a Rolling Stone.

La elección del director cayó como anillo al dedo para el grupo liderado por David Byrne. “Nosotros no queríamos los clichés. No queríamos «close-ups» de los dedos de la gente mientras hacían solo de guitarra. Queríamos que la cámara persistiera, de tal manera que conocieras mejor a los músicos”. Y justamente eso hizo Demme.

De hecho, Frantz contó que quedaron más que satisfechos con las capturas del recientemente fallecido director: “Tina luce muy angelical y genial durante toda la película, y amo cuando Bernie Worrell da algunas miradas extrañas a quién sabe qué (ríe).  Bernie es un tipo muy gracioso de ver y David es asombroso”.

Si bien Jonathan Demme, era el director y por ende tenía pleno derecho de dar instrucciones, Frantz explicó que dio dos simples indicaciones: “No mires a la cámara y, por el amor de Dios, no se metan los dedos a la nariz”.  El resultado: un filme que se centraba meramente en la mejor experiencia como espectador. “La idea era tener una película que presentara a la audiencia el mejor asiento de la casa. El mejor asiento de la casa no involucra mirar al público. Pensamos cómo sería ver el concierto de la forma en que nosotros como banda nos gustaría verlo”.


Mira aquí la película completa:

Sobre el autor:

Mónica Garrido |
Periodista de La Tercera