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Culto
Al Pacino y su llegada a El Padrino

Al Pacino y su llegada a El Padrino

En el cumpleaños número 76 del actor, recordamos las historias tras el papel que lo catapultó a la fama.

Estrenada en 1972, El Padrino es uno de los clásicos imperdibles del cine. Con tres películas dirigidas por Francis Ford Coppola, la saga cinematográfica se centra en el patriarca Don Vito Corleone (Marlon Brando), uno de los líderes de la mafia neoyorquina. Tiene cuatro hijos  Connie (Talia Shire), Sonny (James Caan), Fredo (John Cazale) y Michael (Al Pacino). Don Vito recibe una oferta: participar del negocio de la droga, pero se niega. Esto desemboca en que otro jefe de la mafia ordene su asesinato y la armonía familiar se desmorone.

Su participación en El Padrino, era la tercera actuación en el cine por parte de Al Pacino. Anteriormente había participado en Me, Natalie (1969) y en The Panic in the Needle Park (1971), pero fue el filme protagonizado por Brando el que le permitió demostrar sus dotes actorales y ser catapultado a la fama.

Pacino parecía destinado a encarnar a Michael Corleone. Sus abuelos maternos son de Corleone en la ciudad italiana Silicia, justamente el apellido de su personaje. Pero no es la única coincidencia: según un artículo del New Yorker, luego que Pacino actuara en una adaptación de Home Sweet Suicide a los 13 años, se refirieron a él como “el siguiente Brando”, actor con quien trabajaría codo a codo en la producción de Coppola.

A pesar de esto, la participación del actor -que en ese entonces tenía 32 años- tuvo que pasar una serie de obstáculos, comenzando por su casting. Originalmente, Jack Nicholson sería quien asumiría el rol de Michael Corleone, pero el actor rechazó el  papel. De hecho, Nicholson aseguró que Pacino tuvo “el camino fácil” en el casting gracias él, y que por ende debería agradecerle.

Ya sea que Nicholson haya dejado el camino libre o no, aún quedaban barreras por superar. El director del casting, Fred Roos no quería elegir a Al Pacino, ya que lo consideraba “un tipo pequeño, una suerte de enano”, pero Coppola prevaleció y le dio el papel.

Ya con el personaje asignado, su continuidad aún no estaba asegurada, según reveló el mismo Al Pacino a Nightline: “Ellos me querían despedir durante las primeras semanas de rodaje. Esto porque seguían viendo mis prisas, o la imagen que era grabada, y la seguían viendo y pensaban: ‘¿Qué está haciendo?'”

El Padrino fue un éxito. Ganó tres premios óscar y la historia continuó con dos filmes más. A partir de allí, Al Pacino siguió su trabajo como actor de grandes producciones, entre las que destacan Scarface (1983), Perfume de Mujer (1992) e Insonmia (2002), por mencionar algunas.

 

Sobre el autor:

Mónica Garrido |
Periodista de La Tercera