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Culto
Director de El diario de Agustín: “Fue doloroso haber hecho la película”

Director de El diario de Agustín: “Fue doloroso haber hecho la película”

La cinta realiza una investigación sobre el rol que cumplió el diario El Mercurio en casos de violaciones de los derechos humanos.

Habituado a transitar por una vereda tangencial para observar la sociedad chilena, el documentalista Ignacio Agüero se encontró con la primera cinta abiertamente explícita de todas las que había realizado.

“A diferencia de mis películas anteriores que no le importaban a nadie, con este tema estaba pisando huevos”, dice el cineasta sobre El diario de Agustín, el documental que aborda el rol del periódico en casos de derechos humanos durante el gobierno militar.

El filme ilustra uno de los momentos más oscuros del periodismo nacional, el mismo que hizo que el Colegio de Periodistas, en junio de 2008, pidiera perdón por la participación “culposa y anti-profesional” de algunos miembros del gremio.

“El proyecto partió luego de una exposición del Informe Valech, donde se hablaba de la responsabilidad de la prensa en las violaciones a los Derechos Humanos”, explica Agüero. Pero para darle una estructura al filme en que no pareciera una cinta de denuncia, el director y su coguionista Fernando Villagrán convocaron a estudiantes egresados de periodismo de la Universidad de Chile para que investigaran —para su tesis— distintos episodios que involucran a El Mercurio, entre ellos la Operación Colombo —donde se publicó el autoexterminio de 119 miristas—; y por otra parte, la detención de dos jóvenes acusados de cometer desórdenes durante la visita del Papa Juan Pablo II a Chile (1987).

“Queríamos que la película tuviera una presencia de jóvenes que no habían vivido esos episodios”, explica el director sobre esta decisión, “y así despertar el interés en esa audiencia”.


—¿Qué situaciones le impactaron más de la investigación?

—Al momento de fijarse en los detalles de los montajes, uno se sorprende por la desfachatez y violencia que escondían, estaba el hecho de matar a las personas y luego estaba la operación de esconderlo. Eso era muy violento y me sorprende hasta hoy. Fue una experiencia dolorosa haber hecho la película.


El diario de Agustín narra a través de seis capítulos y un epílogo, diversos episodios en que el gobierno militar intentó confundir a la opinión pública sobre hechos delictuales que fueron presentados, en páginas de El Mercurio, La Segunda y Las Últimas Noticias, como ajuste de cuentas interno (la operación Colombo), un crimen pasional (el asesinato de la dirigente del PC Marta Ugarte) o publicando las fotos de dos jóvenes bajo el título “Identificados los violentistas del PC en el parque”, a pesar de que ellos ni siquiera habían asistido a la histórica misa de Juan Pablo II en el Parque O’Higgins.

El documental además investiga las reuniones que habría sostenido el fallecido dueño de El Mercurio, Agustín Edwards, con la CIA y Henry Kissinger, para impedir la asunción de Allende. Eso, junto a testimonios de Juan Pablo Illanes (ex director de El Mercurio), Arturo Fontaine (ex director) y el ex asesor Alvaro Puga, entre otros, dan cuenta de una férrea y estricta línea editorial que ayudó a tapar los excesos del régimen. “No tiene importancia matar 800 comunistas para cumplir con el país. Para mí se quedaron cortos”, dice este último en una de las entrevistas.

“Nosotros también tuvimos el temor de que a El Mercurio pudiera no gustarle, y ese temor da cuenta de un poder incontrarrestable”, explica Agüero.


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