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Rápidos y Furiosos: las claves de un fenómeno de cuatro ruedas

Rápidos y Furiosos: las claves de un fenómeno de cuatro ruedas

La octava entrega de la franquicia se transformó el fin de semana pasado en el estreno más exitoso en la historia a nivel mundial. Aquí el por qué la saga logró posicionarse entre la elite del cine de acción.

Ni Star Wars, ni Jurassic World ni ninguna de las múltiples franquicias de superhéroes. A partir del domingo pasado, Rápidos y furiosos 8 ostenta el récord al estreno más taquillero en la historia a nivel mundial. En su primer fin de semana, la cinta recaudó US $ 533.4 millones de dólares en los mercados internacionales, superando a El despertar de la Fuerza (2015), que en sus primeros días obtuvo ingresos de US $ 529 millones. En Chile, la película tiene el segundo mejor estreno en la historia, con 412.492 espectadores en su primer fin de semana, sólo por detrás de Rápidos y furiosos 7, que logró 426.116 en su debut de 2015.

Si bien desde su primera cinta, la saga protagonizada por Vin Diesel y por Paul Walker -hasta la prematura muerte del actor- obtuvo resultados positivos, su recaudación total de US $ 207 millones difícilmente hacían pensar que era el comienzo de una de las franquicias más taquilleras en la historia del cine. Durante 16 años, las películas de Rápido y furioso han ido cimentando un progresivo ascenso a la cima del entretenimiento. Y aún tienen películas fijadas hasta 2021. Aquí, las claves de su éxito.

Saber reinventarse

A pesar del buen desempeño económico de sus entregas iniciales, a la saga Rápido y furioso le costó encontrar su identidad. Las primeras tres películas realizaron profundos cambios de elenco entre una y otra. Brian O’Conner (Walker) aparecía sólo en las primeras dos cintas. Dominic Toretto (Diesel), en la primera y en sólo una escena post créditos de la tercera. Y esta última película, ambientada en Japón, tenía un reparto totalmente distinto a las historias anteriores. Pudo haber significado el fin de la saga: fue hasta ese momento la película más costosa, y la que menos recaudó.

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Pero a partir de la cuarta cinta, estrenada en 2009, la franquicia dio un giro, priorizando tanto las grandes secuencias de peleas entre sus híper-masculinos protagonistas como en los motores y las tuercas. Nunca más se pensó en pequeño: atrás quedó la historia de un policía que se infiltra en un circuito criminal de carreras y las tuercas. Los personajes ahora son más cercanos a James Bond o superhéroes, combatiendo grandes amenazas internacionales, todo entre medio de algunas de las secuencias más épicas que se puedan ver en la pantalla grande.

Incluso el problema de la falta de consistencia en sus elencos lo transformó algo a su favor: a partir de la cuarta entrega, juntó a los personajes de las tres cintas anteriores, consolidando un mega grupo protagónico. Una suerte de Avengers antes incluso que esa cinta apareciera en 2012. Y los resultados nunca más abandonaron a la saga.

Pesos pesados

El éxito de Rápidos y furiosos (2009), la cuarta película, sobre todo en comparación a Rápido y furioso: Reto Tokio (2006), le enseñó una valiosa lección a la franquicia: la vida es más fácil con Vin Diesel presente. El actor volvió a ser el principal rostro de la saga, y de paso se consolidó como uno de los héroes de acción de mayor retorno. Siguiendo ese ejemplo, en las cintas siguientes la conformación del elenco se enfocó en tener en un mismo lugar a algunas de las mayores estrellas del género. En la quinta entrega se incorporó Dwayne “La Roca” Johnson, y la película recaudó casi el doble que la cuarta. Para la séptima sumó a Jason Statham (El transportador) y la taquilla llegó a más de US $ 1.500 millones -también impulsada por ser la última película de Walker-. Y si bien la nueva película no destaca por nuevos nombres asociados el cine de acción, sí lo hace por su jerarquía actoral: las ganadoras del Oscar Charlize Theron y Helen Mirren interpretan papeles en la historia.

Abrazando lo ridículo

Que una banda de antihéroes sea de la nada un grupo de justicieros internacionales con habilidades tanto físicas como frente al volante casi sobrehumanas no es la premisa más creíble del mundo. Y en Rápido y furioso parecen saberlo, y aprovecharse de eso. Mientras más sube el presupuesto de la saga -y aumenta con cada película-, más la historia aprovecha de presentar secuencias tan inverosímiles como entretenidas. Desde un auto saltando de un edificio de más de cien pisos en la séptima película, hasta -alerta de spoilers- Dwayne Johnson lanzando un torpedo literalmente con su brazo en la nueva cinta, poco le interesa a la historia los límites de la realidad.

Transversalidad

El elenco de las películas de Rápido y furioso es uno de los más diversos de las superproducciones actuales. Afroamericanos, asiáticos, latinos y europeos han destacado entre los papeles principales de las ocho películas de la saga, en donde además abundan las mujeres fuertes, desde Michelle Rodriguez hasta la misma Theron. Por eso mismo, el atractivo hacia el público internacional se hace sentir. De la recaudación este fin de semana de Rápidos y furiosos 8, un 81% se consiguió fuera de Estados Unidos -incluyendo el mejor estreno en la historia para una película de Hollywood en China-. Sólo a las dos primeras películas de la saga les fue mejor en su país de origen que en el resto del mundo.

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