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Culto
OyeMathias, ilustrador: “El dibujo es mi bandera de lucha”

OyeMathias, ilustrador: “El dibujo es mi bandera de lucha”

A través de sus viñetas el diseñador Mathias Sielfeld busca generar empatía con las minorías sexuales, las minorías étnicas o con cualquier persona víctima de violencia en la sociedad. Dice que la ilustración es una forma de activismo y actualmente trabaja en el libro La gente opina, que será editado por Catalonia.

La señora opina. En la primera escena una mujer elegante fuma un cigarro y comenta: “Por Dios, qué terrible el aborto y los que se creen dueños de una vida”. En la segunda escena un hombre sale corriendo con su cartera y la señora le grita: “¡¡Flaites asquerosos!! ¡Son una plaga! ¡Que los encierren y los maten a todos!”.

La viñeta le pertenece al diseñador Mathias Sielfeld (Concepción, 1986) y también las hay de El señor opina y de El joven opina, entre otros. El artista las difunde a través de su fanpage de Facebook OyeMathias, que él define “de activismo social”. A través de estos personajes representa la hipocresía de cierta gente. “Me mueve dejar en evidencia el doble discurso”, explica.

Homosexuales, inmigrantes, indígenas, mujeres, vegetarianos y animales. Cada minoría que sufre algún tipo de violencia, está representada en las viñetas de OyeMathias. El dice que la clave de su trabajo está en la empatía: “Trato de que las personas se pongan en los zapatos del otro”.



Sielfeld estudió diseño en la Universidad Católica y se dedicó a ilustrar de manera particular a clientes: empresas, revistas, diarios y libros. Pero luego de seis años en esos trotes decidió cambiar el rumbo: “Quería hacer algo más social, con más crítica. Sentía que me faltaba dar mi opinión, porque en los trabajos uno refleja solo la opinión del cliente”.

Así nació hace un año y medio OyeMathias, una suerte de voz -lápiz, mejor dicho- a favor de los excluidos. Hoy, con casi 100 mil seguidores en Facebook, ya prepara su primer libro, que se titulará La gente opina y será lanzado por la editorial Catalonia el segundo semestre de 2017.


Foto: Mario Téllez / La Tercera


¿Cuáles fueron los principales desafíos al iniciar este proyecto?

Que nunca había puesto texto a mis ilustraciones, siempre habían sido solo dibujo y me daba miedo empezar a incorporar palabras. Es el típico miedo de quienes dibujamos, no ser tan buenos para el castellano, la ortografía y la gramática. Esas son cosas que te hacen sentir más lejano. Pero dije bueno, si no me tiro al río, nunca voy a hacer nada.

¿Cuáles son las temáticas que abordas en tus viñetas?

Temas como la homofobia, el bullying y la violencia de género son principales y quería que sí o sí estuvieran en mi trabajo. Vuelvo mucho a ellos y los trato desde diferente aristas. Últimamente me han ofrecido algunas causas para colaborar y si son temáticas que me mueven, yo acepto. Por ejemplo, a principios de año colaboré con VegetarianosChile; yo no soy vegetariano pero empatizo con su causa. También colaboré con Iguales, con el diseño de una polera que lanzaron, y tuve la oportunidad de trabajar con Acnur, organismo de la ONU que trabaja con los refugiados de guerra, a quienes hice una ilustración que luego fue parte de uno de sus catálogos.

¿Hay alguna causa con la que todavía te sientes en deuda?

Sí, justo hoy venía pensando que no podía dejar de dibujar acerca de las personas antivacunas: cómo ponen en peligro a sus hijos y al resto de la población.



Si en un momento tuvo miedo de expresar su opinión, hoy la voz de Mathias Sielfeld se oye fuerte y claro, y dispara sin temor: “Muchos ilustradores o diseñadores trabajan gratis para portafolios de empresas, porque dicen que eso los ayuda a difundir su trabajo. Yo creo que eso está mal. Si uno va a hacer trabajos sin remuneración, tiene que ser para organismos que no tengan los recursos y que hagan un bien a la sociedad, no a una empresa que va a lucrar gratis con tu trabajo”.


Foto: Mario Téllez / La Tercera


Activismo ilustrado

Otra de las secciones que periódicamente publica OyeMathias se titula Frases que aún se escuchan. En ella recopila, de entre los comentarios que le hacen sus seguidores, frases que dicen padres a sus hijos y que deberían quedar obsoletas. En una de estas viñetas, un hombre dice a su hija: “Te prefiero puta que lesbiana”. “Cuando hago la viñeta, yo mismo pienso: ‘qué violento lo que dice’. Es violento, pero es la realidad, son cosas que la gente escucha y que a muchos les dicen cuando son chicos”, explica el artista.

¿Cómo ejerces el “activismo social” que define a OyeMathias?

A mí me pasa, y a lo mejor a muchas personas también, que cuando estoy en una conversación y alguien utiliza una frase que es horrible, no tengo la lucidez para contraargumentar ahí mismo. El dibujo me permite reflexionar y comunicar mejor las ideas, siento que es mi bandera de lucha. Me gusta que mis viñetas sirvan como mini banderas de luchas para el resto también; por ejemplo, si una persona equis está diciendo una cosa media prejuiciosa, en lugar de contestarle, mostrarle la viñeta y decirle: “Ahí estás tú, ahí está lo incongruente de tu discurso”.

¿Crees que a través de la ilustración puedes ayudar a cambiar el mundo?

Yo creo que es una herramienta super potente. En especial hoy con los memes (ríe). Me da mucha risa el tema de los memes, la gente ya no distingue si es un cómic, una ilustración… Me dicen: “Me gustan tus memes”. Hay gente que se siente ofendida, pero yo siento que las cosas evolucionan y ahora hacemos memes. Bueno, de igual manera tienen un gran poder y eso conlleva una responsabilidad. Uno puede ocupar la ilustración para hacer cosas bonitas pero también para educar. En este punto destaco mucho lo que hace Pictoline. Una vez me dijeron “eres como Pictoline con pocos recursos”, y dije “bueno… gracias, tengo pocos recursos” (ríe). Ellos hacen una labor destacable en cuanto a educar a través de la ilustración.

¿Cómo ha sido la recepción de OyeMathias?

Super buena. En un principio me daba vergüenza publicar las viñetas y mostrar mi manera de pensar. Me preguntaba si la gente iba a entender lo que yo estaba diciendo o si me iban a odiar. O si me iba a condoriar, y como están de incendiarias las redes sociales me iban a quemar vivo. Pero ha estado super bien y ahora ya estoy trabajando en mi primer libro, que recopilará las viñetas de este primer año y también incluirá un buen porcentaje de viñetas inéditas.

En algunas ilustraciones menos controvertidas, Mathias se dibuja a sí mismo junto a su perro Bowie en situaciones de la vida diaria. El artista afirma que donde hay conflicto hay gente que se siente representada y esas son las viñetas más exitosas.

¿Has perdido el miedo de decir lo que piensas?

Sí, ha sido un buen ejercicio para comunicarme. Antes mi fin era dibujar muy bonito, me exigía y luego me deprimía y dejaba de dibujar, no me sentía completo. Tenía crisis de identidad. Con OyeMathias descubrí que lo que faltaba era un discurso, esa era mi necesidad, era lo que me faltaba.


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