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Culto
Crossfire Hurricane: retrato de la inmortalidad de The Rolling Stones

Crossfire Hurricane: retrato de la inmortalidad de The Rolling Stones

El 2012 se estrenó el documental Rolling Stones: Crossfire Hurricane dirigido por Brett Morgen. El filme da cuenta de los orígenes de la banda, pasando por la locura de mediados de los 60 cuando alcanzaron la fama, hasta uno de sus conciertos de la gira '50 & Counting' de 2012.

El 25 de julio de 1972, unas 20.000 personas estaban a la espera de la presentación de la banda británica The Rolling Stones. Era la primera vez que se presentaban en el Madison Square Garden en Nueva York. Las expectativas eran altas y el público enardecía. Un Mick Jagger de casi 29 años lucía una sonrisa nerviosa mientras respondía las preguntas de un periodista americano que inmediatamente lo interpela por una bandeja con diversas pastillas en el camarín. “Son vitaminas y sales”, responde Jagger, “A, B, C… y una sal que necesita mucha agua”, responde riendo.

Dirigida por Brett Morgen y producida por Mick Jagger, Keith Richards, Victoria Perman y Charlie Watts, la película documental narra la existencia de los Rolling Stones desde sus comienzos como banda amateur de covers blues, hasta el año 1981, cuando hicieron la gira por Estados Unidos promocionando su disco Tattoo You. El filme fue distribuido por HBO a partir del 18 de octubre de 2012 y desde este año está disponible en la plataforma vía streaming Netflix.

La locura del público, la rivalidad artificial que la prensa y los presentes crearon entre los Rolling y los Beatles, el consumo de drogas y la trágica muerte de Brian Jones; se conjugan de forma natural desde las voces de los protagonistas. Morgen narra los primeros 20 años de carrera rolling – los más frenéticos – a través de las voces de Jagger, Richards, Watts y Wood, quienes recuerdan los principales episodios que son graficados con videos y fotografías de archivos cuya fusión resulta perfecta.


“Tell Me”(1964)

Los Rolling Stones comenzaron como una banda fanática del blues y dedicada a los covers. Mick Jagger y Keith Richards eran la base del grupo que convocó al bajista Bill Wyman, el guitarrista Brian Jones y el baterista Charlie Watts. Como toda banda, comenzaron tocando en lugares más bien acotados hasta que el rumor de un sonido revolucionario se hizo cada vez más presente. “La primera noche habían 80 personas, la segunda 120 y a la tercera ya eran filas de personas que no alcanzaban a entrar”, recuerda Jagger de sus primeras presentaciones frente a un público.



“Inglaterra tenía el tipo de sonido y de imagen visual que los jóvenes del mundo deseaban en ese momento”, dice Brian Jones en una entrevista, a modo de explicación al arrasante éxito, mientras Richards atribuye el haber triunfado en la música a que presenta runa propuesta anti-comercial. “Con Mick y Brian teníamos la idea de formar una banda menos comercial y se dio en el momento justo. La perspectiva comercial nos parecía aburrida”, dice el guitarrista.

Las jóvenes se volvían locas, las jóvenes se desmayaban, corrían lágrimas y más que canciones se escuchaban gritos desenfrenados. En más de una ocasión, parte del público subía al escenario con el único objetivo de tocar, abrazar —y quizás qué cosas más— a los representantes del pop del momento. “Entrar y salir era el gran desafío del día”, recuerda Jagger de los años que los llevaron a la cima a mediados de la década de los 60.


“(I Can’t get no) Satisfaction”(1965)

La crítica, la prensa y el mismo público se encargaron de crear una rivalidad entre los Rolling Stones y los Beatles. Los oriundos de Liverpool estaban más que posicionados en la escena musical cuando los Rolling Stones comenzaron a tomar ritmo, que se creara un paralelo entre ellos era inevitable a pesar de entregar estilos prácticamente contrarios.



“Los Beatles eran los héroes, así que a nosotros nos quedaba ser los villanos”, dice Jagger y cuenta que el productor y manager de la banda, Andrew Loog Oldham quería que fueran los «anti-beatles». El pelo largo, los trajes estrafalarios, la actitud rebelde demostrada en entrevistas y sobre el escenario daban todos los ingredientes para que la prensa afirmara que los Rolling eran los «chicos malos», con titulares como: “¿Dejarías que tu hermana se casara con un Rolling Stones?”.

“¿Crees que la gente se estaba cansando de los Beatles y buscaban algo nuevo?” le pregunta un periodista a Richards, quien responde “No creo que sea eso.. ¿Qué se responde a algo como eso?”. “Las cosas se empezaron a dar”, dice Jagger en otra entrevista, “Fue como una reacción química que se dio de algún modo”.


“She’s Like a Rainbow”(1967)

Las drogas de todo tipo no estuvieron ausentes en la vida de este grupo. El consumo de marihuana, ácido, LSD, Cocaína y Heroína entre otros, eran una práctica habitual en todos los miembros, claro que en algunos más que en otros. Crossfire Hurricane revela un episodio con palabras del mismo Jagger.

En mayo de 1967, Keith Richards y Mick Jagger fueron a la casa del primero en Sussex donde tenían variadas sustancias ilícitas, de las cuales decidieron consumir ácido. Como cuenta el vocalista de la banda, cuando el efecto estaba pasando, la policía golpeó la puerta de la casa en Redlands: un periodista les informó que les convenía hacer una redada en la casa de Richards.  Tanto Mick como Keith fueron arrestados y llevados ante la justicia. Como resultado fueron enviados cada uno a una penitenciaria diferente, en donde no estuvieron más de un día. Ser estrellas les daba cierto tipo de inmunidad.

Keith fue un ferviente consumidor de drogas, lo que preocupaba a sus compañeros que también lo hacían, pero en menor cantidad, según dicen en el registro de Morgen. A mediados de los 70, Richards era parte de la lista de figuras más propensas a morir, según le cuenta un reportero a Richards, quien simplemente le responde: “¿Ah sí? Les haré saber cuando ocurra”. Pero sus adicciones no tuvieron un desenlace fatal, a diferencia de lo que sus compañeros y el resto del mundo creía.

En 1977 decide rehabilitarse tras ser arrestado en Canadá por portar heroína. “La banda es primero”, dice Richards, “En cierta forma, los Rolling Stones me salvaron”, reflexiona tras darse cuenta que si era condenado a años de prisión, era el fin de la banda.



“You Can’t Always Get What You Want”(1969)

“Nunca quise ser una estrella pop, no me satisface artísticamente o personalmente”, dijo Jones en un registro,  “Aceptémoslo, el futuro como rolling stone es muy incierto”, y lamentablemente tenía razón. Jones también consumía muchas drogas “y no las correctas”, aclara Jagger. No sabían si asistiría a los ensayos y cuando iba, le buscaban algo que hacer porque simplemente estaba allí, ido.



Brian Jones no era el mismo guitarrista enérgico de los comienzos de la banda, Jones se fue. “En un ensayo de la banda,  Brian comenzó a tocar una notas hermosas. Teníamos que incluirlas en la canción”, cuenta Jagger, pero no fue suficiente. Jones aportaba cada vez menos a la banda, con un comportamiento errático y roces con sus compañeros que hicieron la situación insostenible.

El 10 de junio la banda habló con Jones y le dijeron: “Esto no funciona” a lo que el aludido respondió: “es cierto”. Ese día, Brian Jones dejó de formar parte de los Rolling Stones. El día de por sí fue triste, pero lo pero estaba por venir. A tres semanas de la despedida, los rolling estaban en el estudio de grabación de Jimmy Miller cuando les informaron que Brian había muerto ahogado en su piscina.


“Let it Bleed” (1969)

La euforia por los Rolling Stones estaba presente en todos sus conciertos, desde las primeras presentaciones en recintos cerrados hasta lugares masivos comparables con Woodstock.

Un acontecimiento que marcó la historia de la música fue el festival gratuito Altamont Speedway en San Francisco, Estados Unidos. Lo que prometía ser una jornada de música, terminó en tragedia. Los mismos Rolling Stones organizaron el evento en el cual tocarían varios artistas para cerrar la jornada con la banda anfitriona como broche de oro.

Los más de 300.000 mil asistentes se descontrolaron y la presencia de los Hell’s Angels, motoristas que hacían de guardia de seguridad, lejos de aplacar el caos, lo incentivaron con violencia. Mick Jagger y sus compañeros de banda intentaron aplacar el desorden amenazando con no tocar si no se calmaban, pero el evento que auguraba paz, amor y música como Woodstock, se llevó la vida de cuatro personas: un hombre asesinado, dos personas atropelladas y otro ahogado en un canal.



Los Rolling Stones siguen con su música como si el tiempo no hubiese pasado para ellos, los 70 años que promedian sus miembros no les impiden derrochar energía a su público que trasciende generaciones y nacionalidades. A pesar de la muerte de Brian Jones, la renuncia de Mick Taylor y la renuncia de Bill Wayman, el 2012 celebraron sus 50 años como banda con la gira mundial 50 & Counting, y sí que siguen contando años de trayectoria, conciertos y éxitos.

¿Qué es un Rolling Stones? “Es un pirata, como un gitano, alguien que le gusta viajar a la aventura”.


Sobre el autor:

Mónica Garrido |
Periodista de La Tercera