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Culto
Fito Páez: una canción para Charly García

Fito Páez: una canción para Charly García

Frente a esa maldita angustia de ver a un ser querido hundido, consumido por infiernos, tener que hacer algo y no quedarse de brazos cruzados. Bajo este escenario es que Fito compuso uno de sus mensajes más emblemáticos, “Cable a Tierra”.

“Cable a tierra” significa muchas cosas. En términos prácticos, resulta trascendental en lo que respecta a la protección contra accidentes eléctricos: a través de un hilo de cobre se busca desviar la corriente, impidiendo el contacto con una persona y, en definitiva, un shock eléctrico. Seguramente ese rol tan importante sea la razón por la que también se convirtió en un concepto aplicable en otros ámbitos.

En esa línea, suele actuar como una expresión común para referirse a ese algo -o a ese alguien- que logra combatir un poquito el estrés, calmar los nervios, acaso tapar aunque sea por un instante efímero ese momento incómodo, para “volverte” a tierra.

Hay quienes buscan a los amigos, recurren a esa siempre necesaria conversación; otros, más simples, se conforman con una jarra de cerveza, quizás un par, y un pucho. La verdad, da para mucho: no hay una receta exacta, es un tema más bien personal.

Para Fito Páez, por ejemplo, la respuesta está en el corazón: oírlo, hacerle caso, es su mejor cable a tierra. Y así lo hizo saber en la canción homónima, track 7 del disco Giros (1985). En 3.05 minutos, el rosarino cuenta una historia desgarradora que involucra a alguien que aprecia mucho, mientras lo ve cómo se está matando lentamente inmerso en las adicciones, más precisamente en la cocaína.

“No hay mucho que explicar sobre este tema: cuando estás a mucha velocidad, bajá un poco porque te quedás solo, te ponés mal, te deprimís. ¿Y para qué? Si vamos a estar 60 años acá, bueno… aprovechémoslos”, contó en una entrevista que concedió para hablar sobre algunas de sus canciones más representativas, clarificando aún más el sentido, acaso el objetivo de “Cable a tierra”.

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“Si estás entre volver y no volver/ Si ya metiste demasiado en tu nariz/ Si estás como cegado de poder, tírate un cable a tierra”.

En la canción, Fito asume el papel de Sandoval en El Secreto de sus Ojos, el amigo que todos necesitamos alguna vez, el que está presente cuando fuiste campeón, pero también cuando te eliminaron en primera ronda. En esa maldita disyuntiva entre volver y no volver, de la tentación que significa tener a la mano el “teléfono del freak” que vende la merca, él tiende su mano amiga y ofrece una salida, el amor como remedio.

Es un secreto a voces: la canción fue dedicada a Charly García, mentor, amigo e ídolo de Fito, que por entonces atravesaba un difícil momento personal vinculado a las drogas. Fue una suerte de agradecimiento, devolverle la mano, decirle “¡eh, Charly, estoy aquí!” por todo lo que García implicó en su carrera.

De hecho, pasados más de treinta años, Fito no cambió de opinión: durante 2014, en la antesala del debut de su vigésimo segundo disco Rock and Roll Revolution, donde lo homenajea, definió a Charly como un “ángel protector” que apareció en su camino para brindarle “verdad, amor, cariño y lucidez”.

“Cable a Tierra”, además de un intento por sacarlo de ese infierno, como reportan distintos medios, fue el primero de muchos guiños a su mentor. En su dilatada trayectoria musical, Fito dedicó varias canciones a Charly –siendo “Vale” del disco Rey Sol (2000) otra de las célebres– y, seguramente, le dedicará varias más.


Sobre el autor:

Eduardo Ortega |
Periodista de La Tercera.