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Culto
El hombre de izquierda que en los 60 comulgó con el rock

El hombre de izquierda que en los 60 comulgó con el rock

En una era en que la militancia de izquierda miraba a este género como una expresión alienante e imperialista, el artista fue uno de los pocos exponentes de la Nueva Canción Chilena capaz de integrarlo a su esquema creativo.

Ángel Parra no sólo destacó como gestor de la escena que musicalizó la Unidad Popular. Además, entregó espacio al rock: en una era en que la militancia de izquierda miraba a este género como una expresión alienante e imperialista, el artista fue uno de los pocos exponentes de la Nueva Canción Chilena capaz de integrarlo a su esquema creativo (el otro fue Víctor Jara).

El gran reflejo de ese afán es su hermandad artística con Los Blops. La banda grabó su debut homónimo (1970) con el sello DICAP de las Juventudes Comunistas —pese a la negativa de la compañía, por su letras lejanas a su ideología— y el segundo, Del volar de las palomas (1971) con el financiamiento de propio Parra. De hecho, él también lo produjo, además de cantar y tocar guitarra en el tema del mismo nombre.

La gloria duró hasta 1973: “Destruyeron los master de los tres discos, destruyeron mucho material audiovisual, y cayeron también Los Blops, nosotros no hacíamos música política, contingente”, recalca Juan Pablo Orrego, integrante y también sobrino de Parra.

Eduardo Gatti, histórico de la formación, recuerda: “Él (Ángel) tuvo el coraje de financiar ese segundo disco nuestro. Y además fue muy amable, porque nos cedió todos los derechos”. Desde ahí, la cruza entre rock y canciones de borde más folclórico se hizo habitual, materializada hoy en nombres como Nano Stern o Manuel García.

Sobre el autor:

Claudio Vergara |
Subeditor de Espectáculos de La Tercera y periodista especializado en música popular.