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Canciones funcionales, el disco más “rockero” de Ángel Parra

Canciones funcionales, el disco más “rockero” de Ángel Parra

La crónica de la Nueva Canción Chilena está cruzada por selectos ejemplos de músicos que se aproximaron más o menos al rock.

Ángel Parra dio una muestra histórica de ese cruce: un long play que por un lado se llama Ángel Parra interpreta a Atahualpa Yupanqui y por el otro Canciones funcionales (1969).

Seis son las canciones funcionales de Ángel Parra. “La democracia (para bien – para mal)”, “Los embajadores”, “La T.V. (polka)” y dos singularmente coléricos: “El drugstore (tonada slow)” y “El tuerca (go-go)”. Están hechas con un par de guitarras acústicas de Parra y Julio Villalobos, de los Blops, por toda instrumentación.

“No es la bulla la que hace rockero a este LP: es la actitud”, escribe el periodista David Ponce en Prueba de sonido (Ediciones B), un libro que rastrea los indicios del rock en Chile.

“Tengo un padre que es gerente/ de la CIA comercial/ y le ha entrado tanto dólar/ que no lo halla en qué gastar”, canta Parra en “El drugstore”, mientras intercala estrofas de slow rock con coros de tonada.



“Siempre me ha gustado meterme en la sociedad en la que estoy viviendo”, cuenta el propio Ángel Parra en el libro de Ponce, “porque además soy bastante politiquero. Yo vengo del folclore y me gusta mucho hacer un traspaso directo a la canción urbana. Casi como un periodista. Periodismo cantado. Es fruto de la observación, de ir a Providencia y mirar a todos esos lolitos tomando helado en el Coppelia”.

En la investigación publicada hace casi diez años, Parra cuenta que Canciones funcionales fue grabado con el ingeniero Luis Torrejón, con un sonido que se fue puliendo desde ensayos caseros. “Julio (Villalobos) venía a pololear, lo agarraba, le hacía una zancadilla y entraba a mi taller antes de entrar a los amores. Todos los veranos yo hacía un disco, lo preparaba en Isla Negra, donde los Blops empezaron a producir una ramada. Yo era el tío, pero un tío muy joven. Tenía muy buenas relaciones con todos estos cabros. Pero era más cercana por cierta sensibilidad con Julio, porque siempre le gustó la guitarra acústica”, cuenta el músico.

Sobre el sonido de ese trabajo, Parra culpa a la primera cuerda de la guitarra: “Es metálica. Por falta de cuerda, sin duda. Grabé varios discos con la primera cuerda metálica. Después me di cuenta de que sonaba bien. Tocamos con los Blops en los Festivales de la Nueva Canción, estábamos dando un muy buen ejemplo, de convivencia musical, democrática, si tú quieres. Lo que sabían estos muchachos de rock y lo que sabía yo de folclore era mucho”.


Sobre el autor:

Alejandro Jofré |
Editor de Culto. En Twitter es @rebobinars