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Culto
Cuando la banda sonora es perfecta: American honey

Cuando la banda sonora es perfecta: American honey

Esta es una película que muestra a los jóvenes que normalmente Hollywood no muestra, los de Oklahoma y Missouri que encuentran en el dinero el fin y la meta. La música que la acompaña, desde Calvin Harris a Bruce Springsteen, sólo mejora la historia.

Es curioso pensar que un extranjero pueda retratar tan bien cierta área o ciertas conductas de un tipo de sociedad que no es la suya. Eso es lo primero que llama la atención de American Honey (2016), una película estadounidense, sobre jóvenes dignos de llevar el adjetivo de “White trash” -básicamente, pobres-, dirigida por una mujer inglesa, Andrea Arnold. Lo que hace Arnold en American Honey es representar sin exagerar ese sector de Estados Unidos que no vemos ni en las noticias ni en las otras películas indie. Acá no están ni en Brooklyn ni en Portland sino en Oklahoma y Missouri, en una película que destaca, entre muchas otras cosas, por su banda sonora.

Star (la debutante y excelente Sasha Lane) es una joven de 19 años que ha sufrido abusos pero que no se deja amedrentar. Conoce en un Walmart a Jake (Shia LeBeouf en un papel donde no se termina odiando, sino que donde actúa bien) y mientras suena “We found love”, el hit de Calvin Harris con Rihanna, ellos cruzan miradas claves para lo que sigue en la película. Jake la invita a unirse a la venta de revistas en la carretera que hace él junto a un grupo de jóvenes, cuál más desadaptado que el otro, liderados por Krystal (Riley Keough). Star deja todo y se une al grupo.

Así comienza una historia de viajes por la carretera, de jóvenes que, al parecer como toda la juventud, escuchan hip hop y trap y que están felices ganando dinero, con la única ilusión de poder ganar aún más. American Honey retrata a las víctimas pero al mismo tiempo a los componentes de la sociedad de consumo que representa Estados Unidos, con los jóvenes ilusionados por el dinero y de paso con Star ilusionada con la idea del amor, o quizás, de no estar sola.

American Honey mezcla a la perfección canciones de hip hop, trap (género musical que mezcla hip hop con electrónica, asociado a las drogas en un comienzo, ahora el reggaeton se colgó del trap para los últimos éxitos de, por ejemplo, Maluma) y country con canciones indies.

Puede pasar del hit de Calvin Harris con Rihanna, que habla de “encontrar el amor en un lugar sin esperanzas” al cover que hizo Bruce Springsteen de la canción de Alan Vega, “Dream Baby Dream”. En una escena en que Star hace dedo y se va con un camionero, escuchar a The Boss cae a la perfección. “Yo conozco esta canción” dice Star cuando suena Springsteen en la radio. Nosotros también.

A lo largo de la película el ritmo se va pausando, pero eso no hace que la película empeore. Solamente va amainando la energía que en un comienzo vemos en este grupo de jóvenes que bailan y cantan a varios exponentes del hip hop de Atlanta como OG Maco, Rae Sremmurd e incluso Ciara para luego encontrarnos con escenas intensas con balazos incluidos que terminan en el auto parado a un costado de la carretera, con Jake y Star juntos al ritmo de “Fade Into You” de Mazzy Star.

American Honey tiene la gracia de ser una película independiente que de forma honesta no habla sólo sobre la ilusión del amor, el término de la adolescencia, o incluso sobre el capitalismo, sino que logra retratar esa fracción de la juventud estadounidense, desencantada, dejada de lado pero al mismo tiempo alegre y entusiasta, jóvenes que viven en lo peor pero que intentan, a su manera, salir adelante, una juventud que bien puede ser la de Estados Unidos, como la de cualquier otra parte del mundo.

*Disponible en Netflix.

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