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Culto
Recordando a Karen Carpenter: La baterista

Recordando a Karen Carpenter: La baterista

A veces nacen dos estrellas en un mismo día, tal es el caso del 20 de febrero con Kurt Cobain y Rihanna, o el de hoy 2 de marzo, día que vio nacer a Lou Reed y a Karen Carpenter.

Karen formaba parte de The Carpenters junto a su hermano Richard, pero lo que no siempre se tiene en cuenta es queno sólo cantaba sino que además tocaba la batería.

Fue cuando estuvo en la banda del colegio, en 1966, que le asignaron el glockenspiel, un instrumento que es entre lira y metalófono, que Karen odiaba por lo que pidió cambiarse de instrumento y tocar el tambor. “Las mujeres no tocan el tambor” le dijeron, pero insistió y cuando logró el cambio, su amor hacia la percusión fue inmediato.  Poco después comenzaría con problemas alimenticios que se convertirían en   anorexia nerviosa, un desorden aún desconocido y poco diagnosticado para la epoca.

En 1970  Karen y su hermano Richard, quien era un talentoso pianista, armaron el grupo The Carpenters, en el que ella tocaba la batería y cantaba, considerándose siempre a si misma como una “baterista que cantaba”.

Como ella era muy baja, el público en los conciertos no la veía atrás de la batería, por lo que su hermano la presionó para que se dedicara sólo a cantar  y pararse al frente. Karen le hizo caso y dejó a su primer amor musical relegado a un costado.

Su puesto como baterista fue usado por Hal Blaine pero aun así ella tocó batería en los discos Offering (1969) y Now and Then, además de en algunas canciones.

Quizás porque ya eran muy populares, o para aprovechar de volver al primero de sus amores musicales, Karen participó de un especial televisivo en el que se ve a cabalidad su talento como baterista al tocar un medley de canciones de The Carpenters, donde se le puede ver genuinamente feliz. Algo extraño en alguien que usualmente estaba deprimida, y quien no reconoció nunca que estaba enferma, negando en entrevistas que tuviera algún desorden alimenticio.

Desde que comenzaron a tocar con su hermano hasta 1975 en que The Carpenters estaba en el peak de popularidad, Karen había adelgazado tanto que llegó a pesar 41 kilos. Al mismo tiempo, Richard se hacía cada vez más dependiente de las drogas, por lo que en 1979 decidieron parar la banda por un tiempo.

Cuando volvieron  en 1982, grabaron su última canción y fue el 4 de febrero de 1983 que el corazón de Karen dejó de latir, producto de su enfermedad. La muerte de Karen Carpenter sirvió para visualizar el problema de la anorexia y bulimia; se convirtió en un ícono admirado por muchos, desde Kim Gordon, quien le dedicó la canción Tunic hasta Paul McCartney, quien dijo que su voz era la mejor del mundo.

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