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Culto
Kurt Cobain: perdido en Nirvana

Kurt Cobain: perdido en Nirvana

Hiperactivo, con padres divorciados, sin amigos en el colegio y posteriormente adicto a las drogas, el líder de la banda Nirvana tuvo una vida dominada por las adicciones y el rechazo, dos elementos que serían el origen y punto final del músico que este 20 de febrero cumpliría 50 años.

“El típico problema de la pubertad acentuó los problemas con mi padre y mi madrastra. Es la típica historia de la madrastra malvada. Así que me fui a vivir con mis abuelos y con mis cuatro tíos y tías en un año. Cuando estaba en secundaria mamá tuvo que recibirme en su casa porque mi papá tomó todas mis cosas, me llevó a la casa de ella y me dejó allí en la mañana”, cuenta Kurt Cobain en una grabación sobre su infancia, recreada por medio de una secuencia de animación.

“(Mi madre) Estaba furiosa. Me acomplejé, pero me ayudó a formar el carácter, y un día descubrí la mejor forma de expresión: Marihuana. Podía escaparme todo el día sin tener crisis nerviosas”, explica Cobain mientras suena ‘Smells like teen spirit’ en violín con la imagen del humo alejándose en el cielo nocturno. El consumo de hierba le abrió camino al grupo de “amigos” que, en realidad, eran meros compañeros de consumo de droga.


El primer día de febrero de este año, Netflix incorporó a su extensa biblioteca el documental Cobain: Montage of Heck. Dirigido por Brett Morgen, el largometraje de poco más de dos horas de duración, muestra la vida de Kurt Cobain, el líder la banda de grunge Nirvana desde que nace hasta su abrupta muerte.

Morgen utiliza diversos recursos narrativos que entregan un filme biográfico sobre el cantante y guitarrista norteamericano. Este es el primer registro en que participan familiares directos como su hermana, tíos, ex polola y quien fuera su esposa hasta su suicidio el 5 de abril de 1995, Courtney Love.

Además de entrevistas con quienes compartieron la vida de Cobain, se narran sus vivencias, pensamientos y emociones por medio de sus cuadernos con dibujos, versos de canciones, frases inconclusas y palabras aleatorias. Una serie de grabaciones caseras forman parte significativa del documental, con videos de la infancia de Kurt, ensayos con Nirvana, juegos con su esposa y su hija Frances, entre otros.

Quizás la mayor innovación, es el uso de animaciones realistas para recrear la adolescencia de Cobain, narrada por él mismo. El trabajo creado por el holandés Hisko Hulsing y el estadounidense Stefan Nadelman, revive la complicada etapa que el mismo cantante dijo, lo ayudó a forjar su carácter. Estas secuencias, además se apoyaron en canciones inéditas y covers en violín, orquestados o incluso lullabies (canción de cuna).


Kurt, el hombre

Desde el comienzo, se revela que Kurt era un niño hiperactivo, lleno de energía. Le recetaron Ritalín y su padre, un hombre poco afectivo, culpaba a su madre de no saber lidiar con él. Los continuos conflictos derivaron en divorcio para sus papás y en la sensación de abandono para Kurt.

Cobain, alejado de su mamá, sin buenas relaciones con su papá y su madrastra, no sentía ningún tipo de apoyo y con los jóvenes de su edad tampoco se sentía a gusto. No logró hacer amigos en el colegio, pasaron a ser mera compañía  al momento de evadirse del mundo con ayuda de las drogas.

La música fue su reconciliación con la vida y, a la vez, la expresión de todas las emociones y pensamientos reprimidos que no veían escapatoria. Letras cargadas de ira contra la sociedad, llamados a destruir, escapar y acercarse a la muerte. La fama que alcanzó Nirvana, liderado por Cobain con Dave Grohl en la batería y Krist Novoselic como bajista, fue rápida y vertiginosa. Pero la música no fue suficiente para llenar el vacío que él pretendía llenar con heroína.

El grunge fue una evolución natural del rock alternativo que ganó miles de fanáticos. En pleno apogeo del éxito de Nirvana, Cobain se casó con Courtney Love en 1992 a los pocos días de saber que estaba embarazada. En el documental ella reconoce ser drogadicta, pero que podía controlarse, a diferencia de Kurt, que le dijo que “su plan era ser millonario para volverse drogadicto”. En los videos caseros y los cuadernos de Kurt se podía ver que amaba profundamente a su hija Frances, pero sus traumas y la droga pudieron con él.

Según las religiones hindúes. Nirvana es un estado de liberación total de los deseos que llega a tal punto, que se alcanza la iluminación. Kurt amó a Courtney y a su hija, alcanzó el reconocimiento mundial desempeñándose en su arte  y abandonaba la realidad de la mano de la heroína y otras drogas. Un disparo letal fue el encargado de cumplir uno de sus deseos: ‘I hate myself and want to die’, nombre de una de sus últimas canciones, que Cobain, siempre aseguró, era solo una broma.

Sobre el autor:

Mónica Garrido |
Periodista de La Tercera