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Culto
El humor triste de la ilustradora Flavita Banana

El humor triste de la ilustradora Flavita Banana

​Rupturas, fracasos amorosos y situaciones tragicómicas de todo tipo cuenta la ilustradora Flavita Banana a través de sus sencillas viñetas en blanco y negro. Desde Barcelona, la artista que acaba de lanzar el libro Las cosas del querer con la editorial Lumen, recuerda un viaje que hizo a Chile años atrás. Además aclara que no hace humor “para mujeres”: “Hago humor para personas y salen mujeres en las viñetas”.

Una mujer fuma un cigarrillo y con la otra mano, lee un mensaje desde el celular: “Eso no solo les pasa a las mujeres, podrías dibujar hombres alguna vez”. La mujer saca el cigarrillo de su boca y piensa en voz alta: “Y toda la historia de la humanidad está escrita en masculino y sin embargo las mujeres hemos podida entenderla. Haz un esfuerzo, campeón”. El dibujo es en blanco y negro y está hecho de simples trazos que parecen a mano alzada. La viñeta la firma Flavita Banana y resume la respuesta que la artista da a quienes la tildan de hacer humor hembrista o humor “para mujeres”.

Flavia Álvarez (Oviedo, 1987) estudió Ilustración en La Escuela Massana de Barcelona, y en esa ciudad reside hasta hoy. Acaba de publicar un nuevo libro con la editorial Lumen, Las cosas del querer y tiene otro ejemplar autoeditado a su haber, Archivos imperiales.

Representa a través de personajes, en su mayoría femeninos, situaciones tragicómicas de la vida diaria: desde cómo son las rupturas en tiempos de Facebook hasta las sensaciones que causa un día de lluvia. Su temática principal son los fracasos amorosos: “No todo el mundo tiene pareja, pero prácticamente todos tenemos un ex. El trabajo está en encontrar humor en aquello que es universal”, dice la artista.



¿Cuánto de autobiográfico hay en tus viñetas?

No demasiado, a veces toco temas que viví, pero no la experiencia exacta que viví. Ha habido ocasiones en que me he desenamorado en dos días, pero si una viñeta trata sobre eso lo hace algunos años más tarde, con otras caras y otras palabras. ¡No es mi diario!

¿Y de quién son entonces las experiencias que retratas?

Amigos y amigas que cuentan sus cosas. Me quedo con algunas situaciones poéticas, o chocantes, o tristes de estas historias y les doy vueltas hasta que encuentro por qué ese dato me resultó curioso, hago una frase y de allí una viñeta. Suelo tener varias ideas apuntadas en el móvil y les voy dando vueltas a lo largo del día. Cuando encuentro la idea que simplifica el todo, agarro cualquier papel y la dibujo.

¿Porqué prefieres dibujar en blanco y negro?

No creo que añadiendo color se añadiera información, sólo estética. Algunas veces, dos o tres, ha habido detalles en color pero solo porque era necesario para el chiste.

¿Cómo definirías el trabajo que haces?

Hago viñetas de humor triste.

Además de los libros, Flavita Banana publica su trabajo semanalmente en la página S Moda, suplemento del diario El País y colabora con la revista satírica Orgullo y Satisfacción, también en formato web. Además recientemente hizo una colaboración con Fox Life España TV para el Día de los Enamorados. Pero la principal plataforma para difundir su trabajo son las redes sociales, donde suma más de 500.000 seguidores entre su Facebook e Instragram.

¿Cómo aportan las redes sociales a tu trabajo?

Son el escaparate donde mostrar lo que sé hacer. Para mí son el medio para exponerme y que de ahí nazcan colaboraciones profesionales. Lo bueno es que se ve en cifras cómo reacciona la gente y eso ayuda a la hora de que te pidan proyectos, ya saben que la cosa funciona. También hace que la gente pueda interactuar contigo, y eso es lo que más me está costando, ya que requiere mucho tiempo y coraje.

¿Cómo es el panorama de ilustradores en España?

Hay muchísima gente que se dedica a esto. Hay pocos que se dediquen solo a esto, es difícil mantenerse económicamente. Creo que la mayoría combina el dibujo con otros oficios.

¿Vives de la ilustración o haces, además, otros trabajos?

Hace unos siete meses dejé mi otro trabajo y ahora es sólo gestionar y producir en el campo de las viñetas. No es dibujar todo el día, también respondo a correos, asisto a charlas, hago presentaciones, pongo a punto la tienda online. Más que vivir, sobrevivo. Pero no volvería atrás.

Recién lanzaste un nuevo libro, Las cosas del querer, ¿podrías contar de qué se trata?

Trata sobre las opiniones de una chica acerca de muchos temas, qué quiere y qué no quiere de ellos. Hablo del gusto por beber, de querer estar sola, de acostarse con distintas personas o de estar perdida. He intentado que los temas y opiniones engloben una manera de ser muy libre, independiente, romper un poco con los tópicos asignados a los géneros.

 Flavia Alvarez, Flavita Banana y su nuevo libro, Las cosas del querer.


Un viaje a Chile antes del feminismo

En enero de 2012 Flavita Banana, que llevaba un tiempo viajando por Argentina, decidió visitar por primera vez Chile. “Estuve un mes allí y lo amé, pero me chocaba mucho la diferencia que se hace entre hombres y mujeres”.

¿En qué situaciones de tu viaje pudiste reconocer esas diferencias entre géneros?

Hubo quien no podía entender que hubiera ido sola tan lejos o que no tuviera pareja y fuera feliz así. También me costó hacer amigas, todas me veían como un peligro potencial hacia sus parejas. Vi que había temas como el aborto que ni siquiera se atrevían a comentar, era como nombrar a Voldemort. Aún así conocí algunas personas muy abiertas de mente que se convirtieron en amigos y amigas hasta el día de hoy. Me encantaría volver.

En tus viñetas hablas mucho del mundo de las mujeres, ¿porqué?

No hablo de mujeres, hablo de cosas de personas. Hablo de todo y salen mujeres en las viñetas. Es normal que a primera vista las mujeres se sientan más identificadas,

¿Crees que de igual forma un hombre las puede disfrutar?

Claro. Tomemos las tres últimas que publiqué en Instagram: una señora mayor que cuando viene la muerte a buscarla le dice a la Muerte que primero le devuelvan el dinero; una señora que le dice a una niña (y se equivoca) que ya está grandecita para hacer el tonto; y una pareja que en un taller de confianza, al momento de dejarse caer atrás con los ojos vendados, el señor se deja caer hacia adelante. ¿Alguna de ellas habla de algo específico de las mujeres?



¿Te definirías como feminista?

El feminismo defiende que las mujeres tengan igualdad de derechos que los hombres. Creo que está de más decir si lo soy o no, es lógico serlo. Si alguien no piensa que mujeres y hombres deban ser tratados igual, creo que necesita ayuda. Se sigue cometiendo el error de creer que feminismo es defender la mujer ante todo y por encima de los demás, odiando al resto y menospreciándolo. La palabra sigue asustando, se sigue oyendo a mujeres decir “no soy feminista”, imagino que porque no saben de qué están hablando. A primera vista la palabra puede engañar, pero el concepto nos favorece a todos. Los hombres siguen siendo igual de geniales si nosotras por fin somos reconocidas también.

Precisamente, uno de los últimos encargos que le hicieron a la artista fue ilustrar una columna sobre feminismo. En Soy girly, soy guay la blogger Diana Aller criticaba duramente la utilización que las grandes marcas hacen de este movimiento. “¡Las mujeres como consumidoras suponen un altísimo potencial económico! ¡Demos a las mujeres un producto feminista, si es lo que demandan!”, dice en la entrada.

¿Compartes esta visión de que el feminismo está de moda?

Comparto la visión de que usar el concepto de feminismo como producto para vender más está mal. Pero está pasando. Con todos los movimientos que apoyan una causa se hace negocio. Esa pseudo-publicidad no favorece a la causa, la banaliza.

Y pensando en el futuro, ¿en qué otros proyectos estás trabajando?

Tengo en mente un libro con una historia, es decir, en lugar de viñetas o pensamientos sueltos que haya una continuidad temporal. De momento solo está en la cabeza, pronto me pondré a dibujar. Lo que más tiempo me toma ahora es la reapertura de la tienda online (¡para poder hacer envíos internacionales correctamente, por favor!).

¿El humor que está en tus viñetas también lo practicas en tu vida diaria?

Totalmente, y peor aún. En la vida real también bromeo sobre cosas que no podría publicar.

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