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Culto
Una vergonzosa secuela

Una vergonzosa secuela

De nuevo la cinta VHS cobra las vidas a todo aquel que osa verla, aunque esta vez pronto es traspasada a un archivo de video, y la investigación del por qué ocurre lo que ocurre entra en progreso.

Después de que el japonés Hideo Nakata asustara a medio mundo en 1998 con la terrorífica El Aro, y que el norteamericano Gore Verbinski hiciera lo suyo con el remake el año 2002, el género ha avanzado de manera exponencial y la imaginería del terror ha llegado a cotas que, a ratos, hasta quitan el sueño. Es por esto mismo que la decepción es triple al presenciar el estreno de El Aro 3, ya que esta cinta no es solo monótona y repleta de todos los clichés del género, sino que además, ahora se ha convertido en la clásica e irritante cinta de adolescentes tontos que actúan exactamente como nadie lo haría en la realidad.

De nuevo la cinta VHS cobra las vidas a todo aquel que osa verla, aunque esta vez pronto es traspasada a un archivo de video, y la investigación del por qué ocurre lo que ocurre, con más antecedentes familiares de la pequeña y demoníaca Samara, entra en progreso. Con una total nulidad para presentar tensión o un pequeño sobresalto, esta entrega es un absoluto fiasco y debería ser la piedra final en la tumba de esta franquicia. Aunque con Hollywood, igual que con Samara, la persistencia en volver es una maldición casi indestructible.



El Aro 3. Dirigida por F. Javier Gutiérrez. Con Matilda Anna Ingrid Lutz, Alex Rose Vincent D’Onofrio. Terror. 102 minutos. Estados Unidos. 2017. Mayores de 14 años. Nota 2

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