*

Culto
Por siempre jóvenes: Oczy Mlody, lo último de The Flaming Lips

Por siempre jóvenes: Oczy Mlody, lo último de The Flaming Lips

¿Dónde está el premio por longevidad para The Flaming Lips? Los estadounidenses ya van en su décimo quinto álbum y, desde que su aventura comenzó por allá por el 83, la banda ha sabido mantener la creatividad en los puntos más altos y bajos de su carrera.

Este viernes 13 de enero, fecha en la que el icónico Wayne Coyne sopló 56 velas, los de Oklahoma estrenaron Oczy Mlody, un trabajo tan alejado como cercano a su indie-obra The Soft Bulletin del 99. Este estreno, que tiene como traducción “ojos de joven” en polaco, logra resumir un poco de qué han ido los Flamings en su larga historia de casi cuatro décadas, y lo hace con la frescura necesaria para no sentirnos escuchando a unos abuelos que no entienden que su tiempo ya fue.

Estas doce nuevas canciones son cercanas al lanzamiento del 99 porque ese pop visceral sigue existiendo, pero también se aleja cuando los sonidos más tétricos, dignos de The Terror del 2013, entran en escena. Seguramente las cinco décadas no pasan en vano, y alejándose un poco del detalle, Coyne y sus amigos pudieron sacar una foto un poco más amplia de lo que significa esta banda de raros de Estados Unidos: Yoshimi Battles the Pink Robots tampoco se queda fuera de esta nueva fiesta, como tampoco lo hace el Clouds Taste Metallic. En este fresco trip de Flaming Lips, toda su carrera parece reunida con un fin bien claro: renovación, sin dejar de abrazar todos los pasajes sonoros que han vivido y han dejado en este mundo de normales donde ellos destacan.

Por mucho que digamos que las odas al universo, esa ópera espacial y los unicornios no van a faltar, el viaje no va a estar completo hasta que te dispongas con dos parlantes a darle vamos a un nuevo recorrido en la cabeza de los artistas, que se tomaron casi tres años para sacar adelante este largo. Uno de los descansos discográficos más largos de toda su carrera, pero también, el tiempo suficiente para que el vocalista encontrara en pequeños detalles y amigos las piezas necesarias para entregar resultados de calidad, sobre todo después de los dimes y diretes que tuvo con el ex baterista, Kliph Scurlock. A ratos te vas a topar con Björk, en otros con la misma banda más joven, e incluso, no sería descabellado que sintieras que estás en una batalla musical entre Syd Barrett y A$AP Rocky, ya dijo Wayne que esa era su percepción de Oczy Mlody.



Si ya le diste play, solo tardarás un par de segundos en darte cuenta que el álbum es actual. De ahora. Ni siquiera 2016. 2017. Y si tienes sobre treinta años, incluso puede parecer forzosamente nuevo a ratos, como lo es Miley Cyrus con brillantina en su cara. Son esos detalles musicales que han ido puliendo por años los que hoy toman todos los vientos novedosos y le dan sentido al título del disco. Es como mirar a través de los ojos de un joven que se encuentra y deslumbra con todos estos colores galácticos, con la oscuridad de la noche, y la bruma de las mañanas de verano en un camping.

El nombre de Miley no aparece en vano en estas palabras. Ya decía la periodista Jessica Hopper por el 2014 lo fascinante y chocante que es Cyrus con cada movimiento que hace, musical o no. Ese mismo año, periodo definitivo de la ex chica Disney para dejar el cascarón y demostrarnos que sus intereses eran otros, fue que la estrella del pop conoció a Wayne y encuentró en él un guía creativo, tal como él encontró en ella la chispa de actualidad y talento que necesitaba para re-pensar el orden de sus sonidos.

“We a Famly” es la colaboración con Cyrus que despide el álbum. Una canción de casi cinco minutos que se siente cálida como una conversación entre familiares. Lo dice el nombre y ejemplifica perfecto la alianza creativa que han tenido estos dos artistas hace un par de años, con un disco producido entre ambos entre medio (Miley Cyrus & Her Dead Petz, liberado gratuitamente a través de Soundcloud) y una gira con vaginas y lenguas gigantes en el escenario, que parece no incomodar ni a Flaming Lips ni a la artista más joven.

El fin de Oczy Mlody es esperanzador y extraño, como los dos mismos artistas que dicen adiós a este paseo por el espacio con la felicidad de saber que la búsqueda de la creatividad está intacta, y como hay otros cerebros jóvenes e inspiradores para los más viejos, también hay cientos de mares que podemos ir descubriendo en conjunto.


Sobre el autor: