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Culto
La banda sonora de Obama

La banda sonora de Obama

La lista es larga entre quienes transitaron por la Casa Blanca durante la era de Obama, quien hizo grandes homenajes al soul de Memphis, al blues, al country, al sonido Motown y también a la música clásica y los shows de Broadway.

Bill Clinton se codeó con The Rolling Stones, pero ya no era Presidente cuando Martin Scorsese hizo ese filme en vivo (Shine a light, de 2008), en el que líder demócrata presentó a la banda de Jagger y compañía. The Beach Boys le cantó a Ronald Reagan y en su momento George W. Bush reveló el playlist de su Ipod, que incluía harto country de Nashville, además de Creedence Clearwater Revival, Stevie Ray Vaughan y Van Morrison. Pero ningún otro Presidente de la era moderna en Estados Unidos ha igualado el paladar musical de Barack Obama.

En octubre, Obama sorprendió al recibir en pleno jardín de la Casa Blanca una versión especial del festival South by South Lawn, por el que suelen desfilar amantes de la tecnología, del medioambiente, pero también los más melómanos. Y no solo se ocupó el espacio verde del palacio presidencial en Washington D.C, sino que también elegantes salones de la mansión por el que transitaron desde el grupo folk-rock The Lumineers hasta la banda funk-soul The Dap-Kings, ambos del completo gusto de Obama.

“Los Obama están teniendo una fiesta cool en la Casa Blanca”, comentó una internauta en ese momento. Otros dieron cuenta de lo irónico que resultó que en aquella ocasión sonara por los parlantes “Fight the power”, tema ya clásico que Public Enemy sacó en 1989. También el cantautor Gallant, voz privilegiada de R&B, se dio el gusto de tocar en el salón del ala Este de la sede presidencial, no muy lejos de donde Obama anunció la muerte de Osama Bin Laden en mayo de 2011.



Obama fue un Presidente cool para muchos, conectado con la tecnología y con las redes sociales. Pero también con Spotify, que días atrás le ofreció “trabajo” cuando ya no tenga que lidiar con los asuntos del Ejecutivo estadounidense, el puesto más influyente del planeta. Durante sus ocho años de gestión, Obama apareció codo a codo junto a los más importantes músicos de su país. Y no sólo con quienes lo ayudaron durante su campaña de 2008, como Bruce Springsteen y Pearl Jam, cuando todo era “esperanza y cambio”.

En mayo de 2012, Obama le otorgó la Medalla de la Libertad, el mayor honor civil, a Bob Dylan, a quien describió como uno de sus mayores héroes. El autor de “Blowin in the wind” no fue a recibir el Nobel de la Paz a Oslo en diciembre pasado, pero sí acudió a la Casa Blanca. “El captó en sus canciones algo sobre este país que eran tan vital. Muchos artistas, desde Bruce Springsteen hasta U2 deben estar agradecidos. No hay mayor gigante en la historia de la música estadounidense”.



Obama también organizó una celebración a la música y los derechos civiles en 2010 y se dio el gusto de tener al propio Dylan interpretando “The times they are a-changin”. Otro galardonado por el Presidente demócrata fue Paul McCartney, que en junio de 2010 fue hasta la Casa Blanca y le dedicó “Michelle”, de The Beatles, a Michelle Obama, sentada en primera fila junto a su esposo y sus hijas Sasha y Malia. “El Presidente me va a tener que perdonar”, dijo, risueño, el ex beatle al presentar el tema dedicado a la primera dama.

La lista es larga entre quienes transitaron por la Casa Blanca durante la era de Obama, quien hizo grandes homenajes al soul de Memphis, con presentaciones de Alabama Shakes, Eddie Floyd, Stevie Wonder y Cyndi Lauper; al blues, con una performance de BB. King, Mick Jagger, Jeff Beck, Buddy Guy y Gary Clark Jr.; al country, con un concierto de James Taylor y Kris Kristofferson; al sonido Motown, con John Legend, Seal, Sheryl Crow y otra vez Stevie Wonder; a la banda sonora del movimiento por los derechos civiles, con John Mellecamp, Natalie Cole, Joan Baez y Bob Dylan y también a la música clásica y los shows de Broadway.



Incluso Obama organizó una “Fiesta Latina”, con presentaciones de Gloria Estefan, José Feliciano, Los Lobos, Marc Anthony y Thalia.

Como si fuera poco, a partir de 2015 la mismísima Casa Blanca reveló el playlist de Obama en Spotify. Ese año, para escuchar de día, el Presidente norteamericano puso en su lista “Ain’t too proud to beg”, de The Temptations; “Tombstone Blues” de Bob Dylan; “So much trouble in the world”, de Bob Marley y “Gimme Shelter”, de los Rolling Stones. Para la noche, Obama reservó “You Don’t Know Me”, de Ray Charles; “Feeling Good”, de Nina Simone; “Tubborn Love”, de The Lumineers y “The Very Thought of You”, de Billie Holiday.

También publicó una lista en 2016. Para el día incluyó “Me Gustas Tú” (Manu Chao), “U Got the Look” (Prince), “Good Vibrations” (The Beach Boys), “Home” (Edward Sharpe and the Magnetic Zeros) y para la noche, “Cucurrucucú ​Paloma” (Caetano Veloso), “So Very Hard to Go” (Tower of Power), “Criminal” (Fiona Apple) y “Say Yes” (Floetry). En un dramático contraste, ni siquiera la banda tributo a Bruce Springsteen quiso tocar para Donald Trump.


Sobre el autor:

Alejandro Tapia |
Editor de Mundo de La Tercera. Ha cubierto los más importantes hitos políticos de América Latina de las últimas dos décadas.