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Culto
Dos días en Zeppelin

Dos días en Zeppelin

Esta es la historia del álbum debut de la banda y el virtuosismo de su guitarrista Jimmy Page.

Un montón de vinilos pasa cuidadosamente por las manos de un hombre que los mira uno a uno y sigue buscando. Pasan un par de discos de Ricky Nelson y uno de Snooks Eaglin hasta que finalmente aparece la grabación indicada envuelta en papel azul que solo dice “London”. El disco de vinilo comienza a girar y en menos de dos segundos suena “Rumble” de Link Wray. Un sonriente y canoso Jimmy Page asiente al ritmo de la canción para luego tocar la guitarra en el aire.

Conversando con los guitarristas The Edge y Jack White, atónitos ante la presencia de Page, les explica que de niño escuchaba cualquier cosa que tuviera una guitarra, “pero la primera vez que escuché ‘Rumble’ me dije que es algo muy profundo”, dice desde el documental It Might Get Loud (2008, Guggenheim).


Sin Jimmy Page no habría Led Zeppelin, más claro echarle agua, pero es una afirmación necesaria no solo porque fue fundador de la banda ícono del rock de los 70; además Page es a Led Zeppelin lo que alguien como Freddie Mercury fue a Queen.

De niño quería ser biólogo, en su juventud estudió arte y dicen las malas lenguas que practica el ocultismo y que vendió su alma al diablo. Esto último sin pruebas contundentes que lo avalen, lo que sí es seguro es que el artista nacido en Londres el 9 de enero de 1944, comenzó su carrera musical como músico de sesión grabando con diferentes artistas y bandas sin amarrarse a ninguna en particular.

Paradójicamente, la banda de hard rock comenzó en 1969 gracias a la necesidad de Jimmy Page de cumplir con una gira que no podía concretar a falta de una banda en donde tocar. Antes de Led Zeppelin, Page demostraba sus proezas musicales en The Yardbirds, a donde se unió en 1966. Dos años más tarde, el declive del éxito musical que ostentaba la banda de rock-blues, derivó en su disolución y en un virtuoso guitarrista en busca de sus próximos compañeros de banda.

The Yardbirds y Led Zeppelin tienen en común el sonido inigualable de la guitarra de Page, pero sus percepciones del rock difieren totalmente. Basta escuchar las interpretaciones que cada banda hizo de “Dazed and Confused”, canción que Jimmy Page escuchó por primera vez del artista de folk Jake Holmes y que reversionó cambiando el sonido acústico por el eléctrico:

 


Mientras The Yardbirds acompaña la guitarra de ‘Jimmy Wallet’, como lo apodaron sus compañeros de banda, con la voz calma de Keith Relf que juega con el blues de la época, Led Zeppelin se la juega por una tonada más ácida en la voz de Robert Plant incursionando en el hard rock que poco a poco tomaría más fuerza:


El origen del canon

Cuando The Yardbirds terminó de forma definitiva en 1968, Page y su manager comenzaron a reclutar a los músicos que un año después darían vida a Led Zeppelin. Para 1969, Jimmy Page ya concretaba el primer álbum con el vocalista Robert Plant, el bajista John Paul Jones y el baterista John Bonham.

El álbum debut, llamado Led Zeppelin, fue grabado en Londres en Olympic Studios y tras 30 horas de grabación —con temas como “Good times, bad times”, “Dazed and confused” y “Communication breakdown”— emprendió un viaje a Estados Unidos de la mano de Peter Grant, manager del grupo quien logró un contrato millonario con Atlantic Records.

Con nueve temas, el disco publicado un 12 de enero de 1969, llegó al sexto lugar en el ranking de Reino Unido, noveno en Australia y décimo en Estados Unidos. Este se convertiría en el primero de cuatro álbumes que hasta hoy conforman un canon de la música rock, los impredeciblemente nombrados: Led Zeppelin II, III y IV.


Solo su primera producción refleja en la imagen de la carátula del álbum una alusión directa al nombre del grupo. La fotografía en blanco y negro del dirigible Hindenburg en llamas fue la encargada de promover visualmente el espíritu del Led Zeppelin.

Una imagen poderosa que iba a tono con las canciones de amor y desamor con la rudeza de la voz rasposa de Plant y las notas precisas en la guitarra de Page, pero que no se libró de un pequeño incidente en Dinamarca. Cuando estaban en gira en ese país, tuvieron que cambiar provisoriamente su nombre a The Nobs porque la baronesa Eva von Zeppelin, se negaba a que su apellido fuera usado en un show de rock, incluso la banda intentó reunirse con ella para que los conociera y accediera a usar su nombre original, pero al ver la portada del disco se negó rotundamente.

Si únicamente conoces o te suena Led Zeppelin por “Stairway to heaven” (Led Zeppelin IV), sabes de una importante pero pequeña parte de lo que fue su significado en la historia de la música. Una de las particularidades de esta banda precursora del heavy metal, es que alcanzaron el éxito sin necesidad de venderse al mercado de los sencillos o de ser invitados en shows de televisión.

Alcanzaron su fama con giras que llenaron estadios y gozaron de éxito hasta 1980, año en que junto con la muerte del baterista John Bonham, murió también una de las más grandes agrupaciones fundadoras del rock.

Sobre el autor:

Mónica Garrido |
Periodista de La Tercera. En Twitter es @monigarridov