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Culto
Angelin Preljocaj, coreógrafo: “Vivimos la época del complejo de Blancanieves, todos queremos vernos más jóvenes”

Angelin Preljocaj, coreógrafo: “Vivimos la época del complejo de Blancanieves, todos queremos vernos más jóvenes”

Uno de los más prestigiosos coreógrafos del mundo aterriza en Chile para presentar un ballet basado en el clásico cuento de los Hermanos Grimm, con música de Gustav Mahler y vestuario del gran modista Jean-Paul Gaultier. El 6, 7 y 8 de enero en el Teatro Municipal estará este montaje que se aleja de los estereotipos de Disney para centrarse en el personaje de la madrastra y en las zonas más oscuras oscuras de la historia.

La Reina Malvada solía preguntarle a su espejo cada día: “Espejito, espejito ¿Qué mujer de este reino es la más hermosa?”, y el espejo mágico le contestaba a la cruel reina: “Usted, majestad, es la mujer más hermosa de este reino y de todos los demás”. Pero cuando Blancanieves cumplió dieciséis años eran tan bella como el día y cuando la malévola reina repitió la pregunta, el espejo le respondió: “La princesa Blancanieves”. Y envidiosa, la Reina Malvada la mandó a matar, pidiendo como botín su corazón.

El cuento es tan antiguo que se desconoce su origen. Se piensa que fue una leyenda que circulaba desde tiempos remotos en Alemania, y se publicó por primera vez a principios del siglo XIX en las recopilaciones de cuentos de los Hermanos Grimm. Walt Disney hizo su versión en 1937 y le dio a esta historia un tinte mágico, ingenuo y optimista.

Blancanieves es un cuento muy actual. Hoy en día, con los avances científicos, vivimos más tiempo y estamos mejor de salud, pero siempre queremos vernos físicamente más jóvenes” dice el coreógrafo francés Angelin Preljocaj (1957), uno de los más prestigiosos en la escena del ballet a nivel mundial. En 2008 Preljocaj montó por primera vez su propia versión del ballet Blancanieves en la Bienal de Danza de Lyon en Francia.

Esta obra, interpretada por los bailarines permanentes de la compañía de Preljocaj, cuenta con música de Gustav Mahler y vestuario de Jean-Paul Gaurtier, y se presentará por primera vez en Chile hoy.

¿Cuál es tu propia interpretación del clásico cuento Blancanieves?

Mi versión es más cercana a la de los Hermanos Grimm que al cuento de Walt Disney, porque está más centrada en lo negro, en la crueldad y en el misterio. Quise centrarme en el personaje de la madrastra porque antes, cuando una mujer tenía 40 años ya era una vieja, pero hoy una mujer de 60 años puede ser muy sensual y también deseable, eso crea la situación de conflicto entre madrastra e hija, justificado por el deseo que todos tenemos de vernos más jóvenes. Vivimos la época del complejo de Blancanieves, por así decirlo.

¿Qué elementos tiene esta historia que te resultaron inspiradores?

Todo me inspira, en especial soy muy curioso de otras artes: pienso que la danza no solo existe por la danza, también se nutre de la literatura, del cine, de la escultura y de la pintura. Este cuento es universal.

El vestuario estuvo a cargo de Jean-Paul Gaultier, modista de fama mundial que realizó los vestidos de Madonna durante los 90. ¿Cómo fue trabajar en conjunto con él?

Cuando conversamos le conté mi versión y después de una semana me mandó cerca de 200 bocetos, con todos los personajes, elegimos las telas y decidimos lanzar la producción de los trajes. Un día los vestuarios llegaron y yo pensé que ya estaba todo terminando, que ya teníamos listos los trajes. Pero sobre cada bailarín Jean-Paul Gaultier modificó todo; los recortó, los alargó, los envolvió…. hizo un nuevo nivel de detalles en su creación.

¿Qué crees que aporta el vestuario a la obra?

Aporta ambiguedad: porque ninguna persona se ve tal como es, por ejemplo: Blancanieves está vestida de blanco pero a la vez es muy erótica y la madrastra es muy mala pero a la vez es muy sensual, todas esas ambigëedades se lograron a través de los trajes.


“Transfigurado por la danza”

A la fecha, Angelin Preljocaj ha creado cerca de 50 piezas de ballet. De padres albaneses, llegó con su familia a vivir a París como refugiados y estudió danza clásica antes de dedicarse a la danza contemporánea.

¿Como comenzó a bailar y cuáles fueron sus mayores influencias?

Mi primera influencia fue Rudolf Nuréyev (bailarín clásico nacido en la Unión Soviética, considerado por muchos como uno de los mejores bailarines del siglo XX). En un libro vi una foto de él, que estaba suspendido en el aire y tenia una cara tan luminosa, se veia tan bien, que quedé muy fascinado por esa imagen. La leyenda de la foto decía “Rudolf Nuréyev transfigurado por la danza”, eso me hizo un shock cuando yo todavía era muy pequeño.

¿Sus padres tuvieron alguna objeción en qué se dedicara a la danza siendo hombre?

Por supuesto que sí, y no solo mis padres, todo el mundo se oponía a que yo hiciera danza. Yo crecí en los suburbios de París, en los barrios más populares, e incluso mis compañeros del barrio encontraban que era mal visto dedicarse a la danza siendo hombre.

¿Y cómo te sobrepusiste?

Perseveré.

¿Es igual de díficil, actualmente, para los hombres integrarse al mundo de la danza?

Actualmente ha cambiado. En mi época no existía el Hip Hop, que llevó la danza a los barrios y el baile comenzó a considerarse algo sano y útil socialmente. El Hip Hop, en la danza, es un medio masculino.

¿Cuál es su opinión de la danza contemporánea de hoy en día?

La danza contemporánea hoy en día es la danza clásica de mañana. Leonardo da Vinci en algún momento fue contemporáneo, al igual que Mozart. Por ejemplo si tomamos los ballet rusos, que hicieron mucho escándalo en 1917, la gente decía “esto es horrible” y si tomamos La consagración de la primavera, la música de Stravinski para algunos era horrible y el ballet de Divinsky era repugnante. Hoy en día todos ellos se consideran obras mayores y se dice que son clásicos.

¿Qué sientes tú al bailar?

Siento la vida que fluye en mi cuerpo.


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