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Culto
Ridícula e innecesaria

Ridícula e innecesaria

Reuniendo a un elenco de primera, Kurzel no cuenta esta vez con la sólida base argumental que entregaba la letra de Shakespeare, en cambio cuenta con una atiborrada y disparatada historia de lucha entre la Orden de los Templarios y los Caballeros Asesinos, quienes buscan el origen de la violencia.

Ridícula e innecesaria son dos adjetivos que bien definen el resultado de la adaptación a la pantalla grande del juego de video Assassin’s Creed dirigida por el australiano Justin Kurzel. Reuniendo a un elenco de primera, donde destacan Michael Fassbender y Marion Cotillard, con quienes ya había trabajado en la sobrestilizada adaptación de Macbeth hace un par de años, Kurzel no cuenta esta vez con la sólida base argumental que entregaba la letra de Shakespeare, en cambio una atiborrada y disparatada historia de lucha entre la Orden de los Templarios y los Caballeros Asesinos, quienes buscan el origen de la violencia. Pero convengamos que la trama es lo de menos y que, a pesar de que tanto actores como director proceden con una solemnidad que ya la quisiera un réquiem, aquí solo importa la estética, la música, el sonido y el intentar, por todos los medios, de crear una franquicia que reditúe rápidamente. El resultado es de una insensatez y mediocridad que no se veía en mucho tiempo.


Nota 2. Dirigida por Justin Kurzel. Con Michael Fassbender, Marion Cotillard, Jeremy Irons. Acción, aventuras. 115 minutos. Reino Unidos, Francia, Hong Kong, Estados Unidos, 2016. Mayores de 14 años.

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