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Culto
Nels Cline, guitarrista de Wilco: “La promoción de un disco es un proceso ridículo”

Nels Cline, guitarrista de Wilco: “La promoción de un disco es un proceso ridículo”

Una de las almas de la banda estadounidense habla antes de su debut en Santiago.

Basta de tesis y conjeturas. Para Nels Cline -el inventivo guitarrista de Wilco-, los principios del grupo, ese refugio donde conviven la indefinición estilística y la resistencia comercial, se sintetizan en un concepto hasta difícil de leer: Shmilco, tal como bautizaron su último trabajo de este año.

“¿Conoces el álbum Nilsson Schmilsson, de Harry Nilsson?”, pregunta el músico en referencia al cantante de soft rock setentero. Luego se explaya: “De ahí tomamos ese título, porque es una suerte de broma. En EE.UU es como una forma de expresarse y sería: ‘¿te gusta Wilco?’, a lo que alguien podría responder ‘ah, Wilco Schmilco’, que es como decir ‘si, lo que sea’. Básicamente que te da lo mismo, que es algo a lo que no le das relevancia. Y es así: nosotros no pretendemos con nuestra música ser lo más importante. No somos neurocirujanos, no hacemos esto para crear un futuro mejor para el mundo. Sólo tratamos de mantener las cosas en perspectiva”.

Pero al menos para una parte del mundo atento al rock estadounidense, el conjunto está muy lejos de ser “Wilco Shmilco” y sí han trazado un mejor futuro para sus seguidores. Lo hicieron desde los 90, con una marcha creativa tan estimulante como inclasificable y que tuvo su olimpo en Yankee hotel foxtrot (2002), el álbum que los situó como neurocirujanos de la mejor tradición americana. Lo hicieron también en las últimas dos temporadas, cuando en 2015 editaron en la web Star wars, para un año después lanzar Schmilco. Y lo hicieron en mayo, cuando, eludiendo la burocracia de los comunicados de prensa y los montajes publicitarios, anunciaron que se presentarían el 12 de octubre en el Teatro Caupolicán (Ticketek).

En Chile son considerados de culto. ¿Les acomoda esa etiqueta?

Claro. Nunca hemos pensado ser algo distinto y nunca ha sido nuestro fin ser una banda de moda o convencional. Nos ha ido bien, hemos estado juntos por 20 años y comenzamos con un gran sello, pero nuestro sonido es muy directo. Jeff (Tweedy, el cantante y líder) puede irse por lo seguro, pero también es un hombre creativo e innovador. No somos un hit, pero podemos ir en cualquier dirección, somos muy abiertos.

¿En esa misma línea se entiende el lanzar Star wars para libre descarga?

Fue idea de Jeff, así que trataré de hablar por él. Primero, quería que la música llegara a manos de todos los fans antes que cayera en periodistas o blogueros. Y también lo hicimos porque podíamos. Somos lo suficientemente exitosos para hacer eso y no creo que un acto así haga a la música más o menos valiosa. Además, Jeff quería saber cuántas personas lo descargarían y terminó siendo una cifra gigante. Nos permitió olvidar el doloroso proceso de promoción antes del lanzamiento y todo eso de “aquí está la canción uno” o “prepárense para el álbum que va a cambiar sus vidas”. La promoción es un proceso ridículo, no dimos ninguna entrevista y sólo fue: “aquí está el álbum, o lo escuchas o no”.

Otras bandas, como U2 o Radiohead, han optado por estrategias similares.

Pero no sé si mucha gente quería gratis ese último disco de U2. No sé si lo pensaron o hubo un error. Si recuerdo bien lo de Radiohead, que vendieron un álbum al precio que cada fan quisiera. Pero a menos que tengas una metodología distinta, y más si proviene de un conjunto que ya es exitoso, en  cierta forma es una manipulación o un truco de ventas. No estoy muy interesado en lo que hacen otros músicos famosos; me preocupa más el artista novato. En cuanto a los grandes bandas, como U2, creo que ya fue.

¿Por qué lanzaron dos discos con tanta rapidez?

Nuevamente, fue algo que Jeff decidió. Mucho de Shmilco se escribió en paralelo a Star wars y ambos discos son como hermano y hermana. Buenos trabajos de rock, sólo distintos en su tono.

Estuvieron de gira con Bob Dylan. ¿Qué se aprende en algo así?

Nunca lo conocí. No había interacción, se supone que estaríamos todos en el escenario y el tour se vendió como una  unión entre nosotros, junto a My Morning Jacket, pero eso jamás ocurrió. Sólo aprendí que la banda de Dylan es impredecible, cambia los acordes en todo momento.

¿Tiene interés en las próximas elecciones de su país?

Todo imperio cae y hoy no sé dónde vamos, pero no podemos seguir diciendo que “somos lo máximo” o “la esperanza del mundo”, porque es poco realista. Debemos dejar de pensar que somos lo único que existe.

Sobre el autor:

Claudio Vergara |
Subeditor de Espectáculos de La Tercera y periodista especializado en música popular.