Culto
Nick Cave explora el luto y el dolor en su aclamado nuevo álbum

Nick Cave explora el luto y el dolor en su aclamado nuevo álbum

El enigmático músico lanzó su primer trabajo en tres años junto a su banda The Bad Seeds, marcado por la muerte de su hijo.

“Ya nada importa”, repite Nick Cave constantemente en los seis minutos que dura “I need you”. Su registro grave característico desaparece en un lamento de voz quebrada, analizando el dolor y el sinsentido de la pérdida de un ser querido.

La canción, que forma parte del disco Skeleton tree, lanzado ayer junto a su banda The Bad Seeds, destaca como una de las composiciones más tristes que haya creado el músico australiano de 58 años. En una carrera marcada por la exploración de los impulsos más oscuros del ser humano, en su álbum número 16 Cave ya no batalla con sus demonios internos, sino con una realidad objetiva. En julio de 2015, Arthur, su hijo de 15 años, falleció tras caer de un precipicio. Si bien las sesiones de grabación del disco ya iban avanzadas cuando ocurrió el evento, el trabajo está marcado por el luto del músico, con abundantes alusiones a la muerte y el dolor.

Dejando de lado el sonido más suave de su trabajo anterior, Push the sky away (2013), Skeleton tree es un álbum experimental, con mayor uso de sintetizadores y texturas industriales. Las ocho canciones del disco funcionan como un testimonio sobre el luto de Cave. El tema que da inicio al álbum, “Jesus alone”, parte con la frase: “Caíste del cielo, te estrellaste en un campo cerca del río Adur”, mientras que en “Girl in amber” dice: “Sabía que el mundo dejaría de girar cuando te fuiste”.

El músico se ha negado a dar una entrevista desde el accidente. Pero sabiendo que eventualmente tendría que referirse al tema, decidió hacerlo en sus propios términos. Cave se asoció al director Andrew Dominik (El asesinato de Jesse James) para grabar el documental One more time with feeling, que en el papel resulta un registro del proceso creativo del australiano y su banda mientras graban el álbum, pero que deriva en una catarsis del cantante por tratar de entender su propio dolor. El músico aborda otros temas, como el miedo de estar perdiendo la voz con la edad y su relación creativa con Warren Ellis, co-productor del disco y miembro de su banda.

La cinta, grabada en 3D y completamente en blanco y negro, se estrenó durante la semana en el marco del Festival de Venecia, más algunas funciones alrededor del mundo el día jueves, siendo aclamada por la crítica.

Pero si el registro fílmico recibió buenos comentarios, el álbum ha sido catalogado derechamente como uno de los mejores de la carrera de Nick Cave & the Bad Seeds. “Obra maestra” se repite entre los comentarios de la prensa especializada, con The Guardian afirmando: “La peor clase de traumas dio lugar a un disco que será inolvidable para cualquiera que lo escuche”, otorgándole cinco estrellas. “Ningún otro disco este año te generará sentimientos más encontrados. Skeleton tree es tan hermoso como terrible, difícil de escuchar pero aún más difícil de ignorar”, escribió la revista NME.

Si bien a lo largo del disco, Cave parece encontrar poco consuelo para superar su trauma, la última canción, que le da nombre al álbum, termina con un atisbo de esperanza: “Yo dije que nada era gratis. Y ahora está bien”.

Sobre el autor:

Matías de la Maza |
Periodista de La Tercera.